Opinión

Estancado, el turismo
en la ciudad de México

Aunque todavía no tiene la información definitiva (lo cual sucederá en febrero), el jefe de Gobierno de la ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, ya calificó de exitoso el cierre de año para la actividad turística en la metrópoli.

Mancera destaca principalmente cinco puntos: se superará la cifra de trece millones de turistas hospedados en hoteles, lo cual nunca ha sucedido; el promedio de la ocupación hotelera será de 66 por ciento; la derrama económica alcanzará cuatro mil 788 millones de dólares; se romperá la barrera de 50 mil habitaciones en el inventario hotelero; y se rebasará el millón de visitantes provenientes de Estados Unidos.

Si el buen cierre de año se comprueba y las expectativas de la administración perredista se confirman, a primera vista las cifras se ven lo suficientemente aceptables para pensar que 2014 fue un año de triunfos para la industria turística de la capital del país.

Sin embargo, en un segundo vistazo se podría concluir que si bien hubo algunos avances, más bien permaneció un tanto estancada y no hay mucho qué celebrar.

Lo más destacable es que con apenas un incremento de 2.8 por ciento en la cantidad de turistas (poco más de trece millones) se logró un aumento de casi 8.0 por ciento en la captación de divisas, lo que no está mal. Esos son los dos principales indicadores de esta actividad, los cuales en este caso se quedarán muy cortos frente a lo que se espera de los mismos a nivel nacional y que pronto conoceremos.

De ahí en fuera, el resto de los indicadores disponibles por el momento no se movieron mucho de donde estuvieron en 2013. Por ejemplo, la ocupación hotelera, con un promedio anual de 66 por ciento, creció apenas 1.5 por ciento respecto al año previo (esto significa que más de la tercera parte de los cuartos permanecieron vacíos) y la cantidad de turistas domésticos se incrementó 1.7 por ciento.

También se podría destacar que, de acuerdo con información del Sistema Integral de Operación Migratoria, del Instituto Nacional de Migración, las llegadas de turistas foráneos al aeropuerto Benito Juárez serán de dos millones 933 mil, de los cuales poco más de un millón habrán despegado de la Unión Americana, lo que representa incrementos de 10.7 y 10.3 por ciento, respectivamente, pero similares a los de 2013 frente a 2012.

Sin embargo, este dato suele ser engañoso, ya que muchos extranjeros que tienen como destino final alguna otra ciudad del país ocupan como puerta de entrada a la ciudad de México, para de ahí hacer conexión aérea o trasladarse por tierra. Éstos no deberían ir a la contabilidad del Distrito Federal, pero se incluyen porque no hay un método eficiente para distinguirlos.

Desafortunadamente, el rubro más afectado fue el de la inversión privada, que sufrió una caída severa. Mancera trató de disfrazarla un poco al no hacer un comparativo y simplemente sumar lo de los dos últimos años para afirmar que en lo que va de su gobierno los empresarios han inyectado más de dos mil millones de dólares.

Pero la realidad es que, si separamos las cantidades, tenemos que en 2013 la inversión privada turística fue de mil 174 millones de dólares, contra 918 millones en 2014, lo que da una baja de 22 por ciento en este renglón.

Muy poco de este dinero fue para la hotelería, que únicamente captó 60 millones de dólares. Pero como todo suma (para ser optimistas), estos recursos sirvieron para que la cantidad de centros de hospedaje llegara a 612, con un total de 50 mil 190 cuartos.

Y 2015 no pinta mucho mejor para el sector hotelero, ya que hasta el momento tienen conocimiento de cuatro proyectos que en conjunto significarán 40 millones de dólares y un incremento de sólo 450 habitaciones en el inventario de la ciudad.

Algo más tendrá que inventar el secretario de Turismo de la urbe, Miguel Torruco, para mejorar los números en este año que ya arrancó, así como revisar qué eventos de los muchos que hizo no dieron resultados.