Opinión

Estamos locos de remate

 
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CNTE. (El Financiero)

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil subió el telón de la semana entre papeles, noticias, recortes de prensa. Mientras más lee sobre el nacimiento, esplendor y miseria de la CNTE, más se le ponen los pelos de punta. Todo este largo y bochornoso episodio podría resumirse en una anécdota que contaron Gilberto Guevara Niebla y Backhoff Escudero en un artículo publicado en su periódico El Universal: “En una ocasión, en la sección de Clasificados de El Universal apareció el siguiente anuncio: ‘Se vende plaza de docente de primaria. Interesados comunicarse al teléfono (…)’”.

Dicen estos expertos que poner en las manos de la Sección 22 el control de la educación estatal fue uno de los más graves errores de gestión que registra la historia de la educación en México: “¿Se puede esperar una mejora en los aprendizajes cuando quien dirige una actividad es la misma persona que la realiza? (…) Cuando el que manda es, al mismo tiempo, el que obedece, es presumible esperar que cualquier acción fracase”.

Siete mil
En el mismo periódico El Universal que ha publicado información vasta y suficiente sobre la CNTE y sus laberintos de corrupción, Gamés se enteró de cosas. Si la lectora y el lector no leyeron la nota de Nurit Martínez Carballo, la sugerencia es que ingieran un cuartito de Tafil y unos tragos de Riopán: “los últimos cuatro gobernadores de Oaxaca concedieron beneficios y prestaciones salariales, tales como el pago de 120 días adicionales de sueldo a la Sección 22 de la CNTE que en 23 años provocaron un déficit de siete mil 400 millones en las arcas del Estado”.

Gilga sufrió unas convulsiones muy parecidas a las que vio Charcot en la Salpretriére. Gil no quiere ponerse solemne, pero las arcas del Estado contienen el dinero de millones de mexicanos. ¿Por qué tenemos que mantener a esa banda de rufianes? Porque así se usa entre nosotros.

Las campeonísimas almas de las causas nobles actúan su indignación con gallardía pero no tienen una condena a la hora de estos aplastantes números. Gamés se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y caviló: aquí hay complejidades. Si esto ha ocurrido en Oaxaca, no estaría de más saber lo que ha pasado en Michoacán, Chiapas, Estado de México y Distrito Federal, lugares en los cuales la CNTE tiene representación y poder.

Sumar
Aquí no para la cosa (no empiecen, eso sería una desgracia). En diciembre de 2014, cuenta Nurit Martínez, el gobierno de Peña Nieto rescató las finanzas de Oaxaca y le puso a esa canasta tres mil 250 millones de pesos para cubrir parcialmente el déficit. Luego, el gobierno de Cué le metió dos mil millones de pesos.

Gil entrecierra los ojos y ve al horizonte: gobiernos que desgobiernan, políticos trapaceros, maestros chantajistas, líderes sindicales ladrones, niños pobres sin clases. Muy bonito, señores. La obra de Heladio Ramírez, Diódoro Carrasco, José Murat, Ulises Ruiz y Gabino Cué: felicidades.

Vistas así las cosas, la primera plana de su periódico La Jornada de hace unos cuantos días es un sueño, una fábula, un amor de amores: “Demanda la CNTE al gobierno diálogo ‘honesto y sincero’”. ¡Esoo! Así se apoya a la corrupción, al robo, al despojo. ¿Y los niños de Oaxaca? ¿Cuáles niños?, ¿hay unos niños en esta historia?

En una nota de Laura Poy Solano de su periódico La Jornada puede leerse esto: “‘El ataque y la represión contra docentes no será nunca una respuesta efectiva. No podrán obligar a miles de maestros a someterse por la fuerza’, dijeron los líderes magisteriales: ‘la política del garrote no es nueva, pero sabemos que no es la salida a los graves problemas que enfrenta el país’”.

Cuidado con la política del garrote. De veras, en lunes con ustedes no se puede, se humedece el muro de la CNTE y ustedes con sus cosas. Un diálogo “honesto y sincero” conviene a todos. Deje usted a la sinceridad en su casa, pero la honestidad, a esa sí la llevamos y la traemos: ¿son honestos los líderes de la CNTE? No se lo tomen a mal a Gil, pero lo que los gobiernos federales y estatales han permitido con la CNTE es de locos, locos de remate.

La máxima de Mark Twain espetó dentro del ático de las frases célebres: “Honestidad: la mejor de todas las artes perdidas”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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