Opinión

Estados Desunidos Mexicanos

 
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Ganadería

Todos en México estamos muy preocupados por el futuro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte por ser un instrumento que ha traído enorme prosperidad y unión a la región.

Por ello, resulta sorprendente que, cada vez más, el comercio entre los estados dentro del país se está frenando y vayamos en la dirección contraria.

Estamos en el lugar 70 del índice de libertad económica de la fundación Heritage, con una tendencia negativa, principalmente por problemas institucionales. Ejemplo claro de esto, son los casos de flagrantes restricciones al comercio interestatal, aun cuando dichas restricciones están prohibidas en el 117 Constitucional y afectan directamente el entorno de negocios nacional.

Los ejemplos abundan, y ya en esta columna he referido los casos específicos de la leche y el transporte, pero existen cada vez más casos.

Restricciones que aparecen en forma de supuestos requisitos sanitarios impuestos por los estados a la introducción o salida de productos agropecuarios, las reglas de transporte público, desarrollo urbano, y requisitos para el ejercicio de diversas profesiones que se disfrazan de regulación “del orden”, resultan en problemas graves para el comercio interno.

Casos de productos como huevo, pollo y carne que no se pueden trasladar de un estado a otro, resultan verdaderamente ridículos e injustificados. Incluso en la compra gubernamental, que conlleva implicaciones para el gasto público, hay problemas graves; existen leyes que bien podrían denominarse “Buy Colimean” o “Buy Baja Californean”, por discriminar abiertamente productos y servicios de otros estados.

La Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) ha identificado e insistido desde hace tiempo sobre esta problemática a través de estudios y opiniones que incluso ha dado a conocer a la Conferencia Nacional de Gobernadores, junto con una Guía para la Evaluación de la Regulación desde la Óptica de Competencia que, por lo visto, poco se han tomado en cuenta.

La suprema corte ya ha determinado que las disposiciones que restringen la movilización de productos son violatorias de la libertad de comercio tutelada por la Carta Magna, sin embargo, desde mi perspectiva, el tema es tan grave, que con este tipo de barreras se está violando el pacto federal y una de las piedras fundamentales de una república.

Recordemos que, cuando se hizo la primera ley de competencia en 1992, se preveía un procedimiento expedito a través del cual la autoridad de competencia podía determinar la existencia de una barrera de este tipo y sancionarla privándola de efectos jurídicos directamente.

Eventualmente la Suprema Corte declaró inconstitucional dicho procedimiento por lo que, tras algunas reformas, actualmente los mecanismos son, por un lado, un procedimiento de eliminación de barreras y regulación de insumos que se mandata en la Constitución y que requiere un procedimiento complejo, y por el otro, una solicitud de actuación al titular del Ejecutivo Federal para interponer una controversia o acción, quedando a expensas de su decisión al respecto.

Quizá este problema amerita considerar con seriedad la posibilidad de que la COFECE pueda, además de sus facultades actuales, interponer Acciones de Inconstitucionalidad directamente, como se ha propuesto recientemente en el Congreso.

En los últimos días se ha hablado mucho del triunfo del gobierno mexicano ante Estados Unidos en el seno de la Organización Mundial de Comercio respecto del caso del atún, donde se logró demostrar que las medidas de etiquetado y de información impuestas, discriminan a los productos de atún mexicano. Resulta lamentable que esa misma discriminación de la que nos quejamos tanto, se observa entre estados.

Además de buscar un mecanismo más ágil para atacar las restricciones al comercio interestatal, todos los poderes y niveles de gobierno deberían hacer un esfuerzo en identificar restricciones de este tipo y eliminar estas barreras que tanto daño hacen, especialmente a los ciudadanos de los estados que las imponen. Si queremos seguir siendo ejemplo de comercio abierto en el mundo, estaría bien poner el ejemplo en casa.

* Titular de la Autoridad Investigadora COFECE. Comentarios a título personal.

Twitter: @carlosmena

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