Opinión

Esta vez Kissinger tiene razón

Esta vez Henry Kissinger tiene razón: México y Estados Unidos necesitan renovar su compromiso con Norteamérica “como un concepto y como una realidad”.

Durante la entrega del premio del Estadista del Año a Enrique Peña Nieto en Nueva York, el exsecretario de Estado pronunció un discurso que sintetiza lo que debe ser una nueva relación entre ambos países, a la luz de los cambios impulsados por el presidente de México.

Esa postura de Kissinger, sin embargo, choca con la demagogia electorera y las tendencias aislacionistas o francamente antimexicanas que enarbolan personajes del mismo partido de Kissinger, como el gobernador de Texas, por ejemplo.

Sin embargo ése es el camino y la mayor integración se está dando en los hechos. Es una realidad, guste o no guste. Hay que potenciarla, enriquecerla, y darle forma como un nuevo concepto.

¿Qué planteó Henry Kissinger?

A raíz de los cambios registrados en México en estos casi dos años de gobierno del presidente Peña, es preciso aplicar ese nuevo enfoque “a nuestros propios retos nacionales (o sea, de EU), así como a nuestros retos globales comunes”.

Deberíamos, dijo Kissinger en su discurso, continuar reduciendo barreras comerciales, buscar oportunidades para crear una infraestructura a escala de Norteamérica, hacer nuestras fronteras más abiertas y aumentar nuestra seguridad común.

Los retos globales, expuso, deberían enfocarse “desde una perspectiva norteamericana y no sólo nacional”.

Lamento darle la razón a Kissinger, pues la tiene.

En Estados Unidos hay millones de trabajadores mexicanos. En México radican de manera permanente más de un millón y medio de estadounidenses.

Allá está la principal fuente de conocimiento mundial. Están los recursos económicos. Y el vecino del norte es y seguirá siendo la principal potencia económica y tecnológica del planeta.

“Lo que nos trae de nuevo el presidente de México”, dijo Kissinger, es que nuestro enfoque frente a las negociaciones comerciales, debe ser abordada desde una perspectiva norteamericana y no sólo nacional.

Para ello hay una amplia gama de coincidencias de intereses, acentuados desde la puesta en práctica del Tratado de Libre Comercio. Hay que dar los siguientes pasos.

Dice Kissinger que entre México y Estados Unidos no hay conflictos de principios, como sí los hay entre vecinos poderosos de otras latitudes. Y también tiene razón.

Estamos profundamente comprometidos con la democracia liberal, con la economía orientada al mercado, al libre comercio y con el Estado de derecho, expuso el exsecretario de Estado.

Lo que dijo en esa ceremonia no es sólo un buen deseo, sino que se trata de una realidad: la mayor integración de Norteamérica se está dando a pasos agigantados por la vía de los hechos. Hay que asumirla, darle forma en proyectos comunes y sacarle el mayor provecho posible.

Estelas.

Arde Guerrero. Ayer fue asesinado de tres tiros el secretario general del PAN en el estado, Braulio Zaragoza Maganda, en el restaurante de un hotel de Acapulco... Normalistas de Ayotzinapa robaron tres autobuses en Iguala. Fueron perseguidos a balazos por la policía que mató a dos estudiantes...El autobús del equipo Avispones de Chilpancingo fue tiroteado: murió un jugador de 15 años, así como el chofer y una mujer...Ya se había lanzado un plan para la seguridad en Guerrero, pero a la vista de los hechos, no ha funcionado... Ahora que se soltaron los demonios en esa entidad, ¿qué va a hacer el gobernador Aguirre Rivero? Quería gobernar; pues que gobierne.