Opinión

¿Está preparado para las contingencias financieras?

Si alguien vive en la inmediatez del pago quincenal, es decir, si está esperando que se deposite la nómina para poder solventar los compromisos de ese día o peor, si ya tiene contraídos préstamos hormiga con los compañeros para cargar gasolina, se está en una situación demasiado vulnerable para las contingencias. Lo bueno es que hay una solución.

Detrás de esta circunstancia, sencillamente hay dos razones fundamentales: los ingresos son muy bajos y no existe la costumbre del ahorro. El primero es un factor que debe revisarse y corregirse; sin embargo, implica entrar a probarse en el mercado laboral y por lo mismo requiere de un plazo mayor. Por tanto, es el ahorro la salida de esa inmediatez.

El “vivir al día”, como se le llama a este contexto financiero personal, lleva tarde o temprano a recurrir a préstamos de amigos y familiares, además de caer en el uso de las tarjetas de crédito pagando sólo los mínimos. El final de la historia termina, si no se le pone un “hasta aquí”, en la morosidad y la insolvencia.

Una forma de resolverlo es a través de formar un fondo de contingencia que puede equivaler a siete o quince días de salario para romper la inmediatez financiera. Equivaldría a la “caja chica” que manejan las empresas y con eso se acabaron los apuros, porque dicho fondo soporta cualquier tipo de sorpresa de corto plazo.

Nadie dice que sea sencillo, pero es posible construirlo poco a poco, a través del ahorro que represente evitar gastos pequeños, que sumados llegan a ser importantes. Estrategias como comprar menos cigarros, refrescos, llevar un refrigerio al trabajo, entre otras cosas.

Ahora bien, hasta aquí nos hemos referido a las contingencias de corto plazo, como podría ser una descompostura del auto, pero qué pasaría con una enfermedad o un despido ¿Está preparado para ello? ¿Cuántos meses puede estar sin trabajar?

Si esta pregunta le angustia, créame que vivirlo será todavía más estresante.

La solución está obviamente en el ahorro, nada más que con mayor constancia y esfuerzo. También los seguros son una forma de previsión que permiten cubrir contingencias catastróficas de impacto profundo y de largo plazo.

Este tema es crucial y es el primer paso para ir mejorando las finanzas personales. Mientras “viva al día”, será imposible formar un patrimonio y alcanzar otro tipo de metas que seguramente tiene.