Opinión

Esperar lo mejor y prepararse para lo peor

No es recomendable iniciar un año maldiciendo la condición por la que atraviesa el país, ni pronosticando desgracias y calamidades ilimitadas. Tenemos que contar con una perspectiva optimista del año que comienza, pero es obligación de las Pymes estar preparadas para una contingencia mayor. Prepararse para lo peor no es una mala estrategia.
Dentro del “prepararse para lo peor” está revisar en qué áreas o procesos es posible conseguir ahorros en el funcionamiento regular. Lo que aplica como consejo para una empresa es válido para los particulares, para los hogares.

Nunca es un buen momento para el ejercicio empresarial. Por ello a nadie le cae mal obtener ahorros en el diario ejercicio del negocio o de la vida.

Tanto para una Pyme como para un particular es obligado medir, medir y medir lo que pueda concretarse en un número que nos indique cómo va caminando la empresa o los gastos en el hogar. Ahorre lo que pueda ahorrar, sin que ello castigue calidad en su producto o servicio.

Por cierto que una Pyme mexicana apoya a las tareas de ahorro si se trata de consumos de energía eléctrica.

Sistemas de Ingeniería Sustentable, que encabeza Gabriel Téllez Román,  tiene ya poco más de año y medio con un servicio que es una maravilla tomando en cuenta los resultados que ofrece.

Gabriel es ingeniero eléctrico y luego de trabajar para una gran empresa se dio cuenta de la veta de oportunidad que había en asesorar a las micro y pequeñas empresas a desarrollar hábitos inteligentes en su consumo de energía eléctrica.

Esta Pyme acude a las empresas a realizar un diagnóstico energético. Hace un censo de aparatos eléctricos con sus características de consumo y conoce los hábitos de uso que se le dan a estos aparatos. Luego, deja en la empresa un aparato que mide con precisión consumos del fluido eléctrico, de tal manera que de ese diagnóstico se derivan áreas de oportunidad y estrategias que se extienden como recomendación a la empresa o bien al hogar porque el servicio se ofrece también a particulares.

El diagnóstico tarda una semana y de autorizarse el planteamiento estratégico de ahorro,  de ser necesario se acude al Fideicomiso de Ahorro de Energía, quien puede apoyar con recursos la estrategia planteada, siempre y cuando se esté de acuerdo con ella.

Es preciso decir que este fideicomiso cuenta con posibilidades de apoyo a micro y pequeñas empresas o particulares hasta con 350 mil pesos para fondear la estrategia de ahorro en el consumo de la energía eléctrica, y el pago se difiere en el tiempo cobrándose en el recibo de consumo de luz o bien se firman pagarés que se van honrando en el tiempo.

Los diagnósticos empresariales pueden tardar diez días máximo y los particulares pueden concretarse en menos de una semana.

Lo interesante del caso es que la empresa no sólo hace el diagnóstico, también las gestiones de apoyo del fideicomiso en caso de que se requiera soportar la estrategia con recursos públicos y diferir el pago de lo que se invierta. Por ejemplo, cambiar 20 focos de los anteriores por unidades de led puede representar a una empresa o familia inversiones cercanas a cuatro mil pesos, que para una familia con escasos ingresos puede ser una cantidad compleja de cumplir.

Los ahorros promedio obtenidos por esta Pyme en las estrategias que se han presentado rondan entre 30 y 45 por ciento.

Para comunicarse con esta empresa pueden hacerlo al teléfono 54 42 00 60 con su director Gabriel Téllez Román. Nunca viene mal un ahorro y la adopción de hábitos inteligentes de consumo.

Twitter: @ETORREBLANCAJ