Opinión

Especulaciones de viernes

Con un abrazo solidario a mi colega Lilly Téllez.

Tratar de adelantar cuáles serán los cambios en el gabinete presidencial es adivinanza pura, pues el estilo de Peña Nieto es tan sutil que en un elevador jamás sabríamos si sube o baja.

Lo que sí es posible hacer es aproximarnos con cierta lógica a escenarios que están a la vista de todos: hay un cambio en el país al concluir el ciclo de las reformas constitucionales, y se acercan las elecciones intermedias.

El “antes y el después” de las reformas es también un parteaguas para el gobierno, así es que no sería extraño ver caras nuevas para un momento nuevo de la presente administración federal.

Esta administración deberá acreditar las reformas que, a diario, son sometidas a un bombardeo artero de parte de un sector de la oposición y de sus voceros en los medios: buscan demeritarlas y hacerlas ver como un error costoso para el país.

Tendrá que haber una nueva estrategia de comunicación política para los secretarios de Estado, y es razonable pensar que algunos de ellos ya cumplieron su función y no están aptos para el nuevo momento.

El gobierno deberá trabajar con su partido para presentar buenas candidaturas al Congreso y fortalecerse donde ahora están débiles, como el Distrito Federal.

Van a tener que proyectar a alguien para la estratégica elección de gobernador en el Estado de México. Esa no es una tarea únicamente local.

Asimismo, será preciso darle espacio en el gabinete a otros prospectos para el lejano 2018, que eviten la polarización entre los dos “hombres fuertes” del presidente: Luis Videgaray y Miguel Ángel Osorio Chong.
Y van a tener que resolver una pregunta: ¿qué hacer con Manlio Fabio Beltrones?

Beltrones deja de ser diputado, luego de una sobresaliente actuación como coordinador de los priistas en San Lázaro, y enlace con panistas y perredistas. No es que a Manlio le tengan que pagar por la tarea cumplida, sino que sería ilógico que prescindieran de su talento.

Rosario Robles, secretaria de Desarrollo Social, conoce los puntos débiles del PRD en el DF, sabe hacer política y le gusta hacer política.
La pregunta es si le soltarán las riendas para que actúe abiertamente, sin el corsé de una secretaría donde sus adversarios no la dejan actuar y le restan operatividad. Es posible.

Ahí en Sedesol hay un subsecretario que por algún lado va a crecer, Ernesto Nemer, mexiquense por cierto. Y Alfredo del Mazo Maza, actual titular de Banobras, es una carta pesada para su estado o para lo que sea necesario en lo que viene.

Dentro de Los Pinos, Aurelio Nuño creció como la espuma en la articulación y sostenimiento del Pacto por México. Desde los priistas más tradicionales hasta enconados miembros de la oposición, todos hablan bien de Nuño. Aún no he conversado con nadie que hable mal de él. Por algo será. Sus virtudes lo mismo justifican darle nuevas encomiendas o dejarlo donde está.

Camacho Quiroz ya cumplió su función en la etapa del “antes” de las reformas. ¿Vienen encomiendas legislativas para el “después” ?

Todo puede suceder, es una incógnita saber por dónde viene el ajuste y sólo es posible especular a la luz de los nuevos escenarios. Además, es viernes.

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