Opinión

Esfuerzos inútiles por frenar la caída del peso mexicano

 
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peso dolar

El jueves 30 de julio fue muy complicado para nuestra moneda nacional, ya que ésta alcanzó su nivel más bajo de la historia al cerrar la jornada en 16.48 pesos por dólar en su cotización interbancaria. La debacle del día inició tras darse a conocer que el Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos creció a una tasa de 2.3 por ciento en el segundo trimestre del año, impulsado por el dinamismo del componente consumo.

¿Cómo fue que el dato del PIB estadounidense tiró al peso mexicano a pesar de que el jueves el Banco de México vendió 200 millones de dólares en el mercado cambiario? Lo que ocurre es que tras la publicación del dato del PIB es mayor la cantidad de analistas que piensan que es inminente el primer aumento en las tasas de interés en Estados Unidos, lo que a su vez provoca que muchos se anticipen y retiren sus capitales del país liquidando sus posiciones en instrumentos de corto plazo, como los Certificados de la Tesorería (Cetes).

Y esto es bastante lógico, ya que si estando las tasas de interés prácticamente en cero por ciento en Estados Unidos es capaz de atraer enormes sumas de capitales cuando hay problemas en otras partes del mundo, pues con un rendimiento un poco más alto atraerá muchos de los miles de millones de dólares que están invertidos en otros países, provocando con ello pérdida de valor de muchas monedas.

En México para contener el alza del dólar, la cual comenzó a darse de manera más significativa a partir de diciembre de 2014, la Comisión de Cambios, integrada por funcionarios del Banco de México y de la Secretaría de Hacienda, ha tomado una serie de medidas sin que éstas hayan sido muy efectivas hasta ahora:

1. El 9 de diciembre de 2014 se estableció que a partir de dicho día y hasta nuevo aviso, el Banco de México ofrecerá diariamente 200 millones de dólares mediante subastas a un tipo de cambio mínimo equivalente al tipo de cambio fix determinado el día hábil inmediato anterior conforme a las disposiciones del Banco de México más 1.5 por ciento.

2. El 11 de marzo de 2015 se estableció que a partir de dicho día y hasta el 8 de junio de 2015 el Banco de México ofrecería diariamente 52 millones de dólares mediante subastas sin precio mínimo. Al término de este periodo se evaluaría la conveniencia de extender este mecanismo.

3. El 9 de junio se anunció que a partir de dicho día y hasta el 29 de septiembre de 2015 el Banco de México ofrecería diariamente 52 millones de dólares mediante subastas sin precio mínimo. Al término de este periodo se evaluaría la conveniencia de extender el uso de este mecanismo.

No obstante estas acciones por parte del Banco de México, el tipo de cambio se fue de 14.367 pesos por dólar el 9 de diciembre de 2014 a 16.480 pesos por billete verde el 30 de julio de este año, lo que representa un aumento del dólar de 14.7 por ciento.

Así, ante la caída interminable del peso mexicano hasta alcanzar su nivel mínimo histórico, fue que la Comisión de Cambios determinó una medida adicional y mucho más agresiva que las anteriores:

4. El 30 de julio se anunció que se eleva de 52 a 200 millones de dólares el monto de la subasta diaria de divisas sin límite de precio, y que se reduce de 1.5 a uno por ciento el límite para subastar otros 200 millones cuando el dólar fix, utilizado para el pago de obligaciones en moneda extranjera, eleve su precio en esa proporción durante una sesión respecto al cierre de la jornada anterior.

Aunado a lo anterior, y de nueva cuenta con el afán de tranquilizar a los mercados, el viernes 31 el gobernador del Banco de México Agustin Carstens dijo en una entrevista de radio que el Banco Central puede subir su tasa de interés de referencia en "cualquier momento" para apuntalar a la moneda local, independientemente de lo que haga el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).

Las medidas tomadas por la Comisión de Cambios el jueves 30 y las declaraciones de Carstens del día después tuvieron un impacto sicológico y trajeron un poco de calma al mercado cambiario, de tal manera que el dólar se regresó a niveles de 16.11 pesos por dólar en su cotización interbancaria.

¿Serán las medidas anunciadas el jueves por la Comisión de Cambios suficientes para frenar el alza del dólar? Lo más probable es que no, ya que vender 200 millones de dólares diarios es prácticamente nada en relación a lo que se puede fugar del país en búsqueda de mayores rendimientos en Estados Unidos.

Y para ilustrar este importante punto cabe señalar que el 17 de abril de este año el monto de reservas internacionales de México era de 195.910 miles de millones de dólares (mmdd), y al 24 de julio era de 190.711 mmdd, lo que implica una disminución de casi 5.2 mmdd en las reservas en tres meses. Es cierto que no todos estos dólares fueron usados para defender al peso, pero sí la mayor parte.

Ahora con las medidas anunciadas el jueves 30 por la Comisión de Cambios podemos esperar que las reservas internacionales caigan en otros casi 10 mmdd, pero nuevamente cabe señalar que esta cantidad es mínima en comparación a lo que puede salir del país cuando consideramos que de acuerdo al Banco de México y al Fondo Monetario Internacional (FMI), ¡al cierre de 2014 el monto de inversión extranjera de cartera total, tanto de acciones como de títulos de deuda, ascendió a 478.496 miles de millones de dólares!

Esta alarmante información desde luego que la saben en la Secretaría de Hacienda y en el Banco de México, y es por ello que parece casi seguro que el Banco Central mexicano elevará la tasa de interés de referencia en su próxima reunión de Junta de Gobierno, pero mientras eso ocurre seguiremos viviendo episodios de alta volatilidad.

Es importante también precisar que aunque el Banco de México suba la tasa de interés en su próxima reunión el peso seguramente continuará presionado durante todo el tiempo que dure el proceso de “normalización” de la política monetaria en Estados Unidos, lo cual se proyecta como un periodo de dos años, durante los cuales las tasas en el vecino del norte podrían aumentar unos dos puntos porcentuales.

Esto tiene implicaciones fuertes para México, ya que aquí habrán de subir las tasas de interés en una proporción mayor, probablemente unos tres o cuatro puntos porcentuales, lo cual tendrá un gigantesco costo para financiar la deuda del sector público, la cual de acuerdo al Inegi es de 6.896 billones de pesos al 31 de mayo de este año. Hemos señalado desde este espacio que por cada punto porcentual en que suban las tasas de interés en México el costo financiero adicional para el sector público es de casi 70 mil millones de pesos, por lo que un alza de tres o cuatro puntos porcentuales será una carga muy fuerte para un gobierno que ha aumentado su nivel de endeudamiento en 46 por ciento en los últimos tres años.

Como puede apreciarse, el panorama para la economía nacional pinta muy complicado para el cierre del año y para 2016. Es por ello que insisto en que se debe aprovechar la coyuntura de un tipo de cambio elevado y mayor dinamismo en Estados Unidos para impulsar el sector externo como forma de reactivar el empleo en nuestro país. Por su parte, un dólar a niveles de 16.50 pesos nos podrá ayudar mucho a disminuir el déficit de la balanza comercial con Asía, el cual fue de más de 100 mil millones de dólares en 2014, pero para ello también se debe trabajar para erradicar la corrupción en las aduanas del país.

Ahora es el momento de tomar acciones que mitiguen el golpe que se avecina para nuestra economía. Esperemos que las autoridades estén a la altura y preparadas.

El autor es director general GAEAP.

Correo: alejandro@gaeap.com; www.gaeap.com

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