Opinión

¿Es usura lo del Monte de Piedad?


  
Primer gran aplauso que merece la Procuraduría Federal del Consumidor en el sexenio. ¿La razón? La suspensión parcial de actividades de casas de empeño y montepíos por incumplir la normatividad vigente en materia de información a los consumidores de servicios de empeño. ¿Qué ocurrió? No registraron contratos de adhesión ante esa instancia; no revelaron el costo anual total y/o la tasa de interés anual; fueron opacas en el proceso de empeño.
 
 
Siempre me ha parecido una desvergüenza que el Nacional Monte de Piedad juegue con la ignorancia financiera de la gente, sobre todo porque entre el gran público las matemáticas no son una disciplina dominada, lo que impide que el pignorante realice una operación muy sencilla y se percate de que multiplicando por doce la tasa mensual que le es cobraba está pagando un dineral. Afortunadamente la “tasa mensual” que cobra el Monte ya bajó de 4 a 3 por ciento.
 
Un tema que siempre me ha perturbado del Monte de Piedad, en relación con la tasa de interés, es que alrededor de ella ha utilizado el término “mes nominal”. Escudándose en ese concepto, el Monte ha aplicado la “estrategia” de cobrar la tasa completa por el mes. Es decir, si alguien empeña algo el 30 de enero y lo desempeña el 2 de febrero —tres días—, pagaría tasa de interés por cada uno de los dos “meses nominales”, en lugar de hacerlo prorrateado por los pocos días que duró su empeño. Eso origina costos anuales totales elevados.
 
 
La pregunta moral sobre los costos anuales totales y las tasas de interés anuales de este tipo de organizaciones es, en el fondo, una valoración que debe recaer en cada grupo social. ¿Es mucho 3 por ciento por mes nominal? ¿Es poco? ¿Es usura? De tal suerte, en independencia de la moralidad que cada quien le quiera asignar al costo del empréstito, lo verdaderamente preocupante es la falta de transparencia de estas instituciones. Que cobren mucho, si quieren, pero que lo hagan en competencia y lo informen al público.
 
 
La Profeco dijo que las empresas de empeño sancionadas incumplen con informar el “procedimiento de comercialización” básico. Una pena, pues, por donde se vea el comportamiento de estos establecimientos. Aplausos, muy merecidos, a la Profeco.
  
Twitter: @SOYCarlosMota