Opinión

Es mucho lo que está en juego, así que considere
la evidencia

 
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Drone de Estados Unidos

Si sigue indeciso con respecto a las primarias demócratas, o si todavía es persuasible, debería saber que Vox entrevistó recientemente a diversos politólogos sobre la elegibilidad del senador Bernie Sanders, y obtuvo respuestas que fueron desde advertencias sobre una empinada cuesta arriba hasta predicciones de una gran derrota al estilo McGovern –Nixon (lea el artículo aquí: bit.ly/1RaHZe5). Y todos estos politólogos descartan las encuestas actuales por considerarlas carentes de sentido.

Por supuesto, usted es libre de discrepar conmigo. Pero tiene que explicar cuidadosamente por qué discrepa.

¿Qué evidencia tiene que sugiera que las conclusiones de estos académicos (basadas en datos y en la historia, no sólo en presentimientos) están equivocadas?

Hay dos respuestas inaceptables que estoy seguro que aparecerán una y otra vez entre los lectores. Una es descartar todos estos análisis al considerarlos producto de la corrupción; todos fueron comprados y pagados por Wall Street, por ejemplo, o los analistas simplemente están buscando trabajo en la administración de Hillary Clinton. No, no es así.

La otra respuesta es decir que está dispuesto a correr el riesgo con el Sr. Sanders porque la Sra. Clinton sería igual de mala que un republicano. Eso es lo que dijeron los partidarios de Ralph Nader sobre Al Gore en el 2000.

Tengo algunos puntos de vista propios, claramente, pero no soy politólogo; simplemente leo a los politólogos y me tomo muy en serio su trabajo. Lo que sí aporto a este debate, espero, es el conocimiento de dos tipos de pecado que pueden corromper la discusión política.

El primer pecado, y el más obvio, es el que conlleva vender ideas propias. Y eso se da, por supuesto.

Pero lo que se da aún más, según mi experiencia, es un pecado intelectual cuyos efectos pueden ser igualmente malos: la auto complacencia.

Con esto quiero decir creer cosas, y defender políticas, porque nos gusta una historia y no porque tengamos buena evidencia de que sea cierta.

Con los años he pasado tiempo persiguiendo este tipo de razonamiento de la derecha, donde cosas como la afirmación de que el exlegislador Barney Frank causó la crisis financiera, con mucha frecuencia prevalecen de cara a evidencia abrumadora.

Pero también puede pasar en la izquierda (motivo por el cual, por ejemplo, sigo mostrándome muy precavido con respecto a las afirmaciones de que la desigualdad es mala para el crecimiento).

Sobre la elegibilidad del Sr. Sanders, no decida lo que quiera creer y después haga justificaciones.

Twitter: @NYTimeskrugman

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