Opinión

¿Es justo el castigo del mercado a América Móvil?


América Móvil, la empresa del grupo de Carlos Slim, perdió ya 22,920 millones de dólares en su valor de mercado del 1 de febrero al cierre de ayer.
 
Esa caída muestra que los inversionistas están convencidos de que esta empresa es la que más va a sufrir las consecuencias de la reforma en las telecomunicaciones.
 
Desde el 1 de febrero, el valor de la acción de la empresa controlada por Carlos Slim cayó en 25.84% en dólares.
 
¿Existen razones reales que justifiquen una caída de esta magnitud en el negocio de telecomunicaciones del grupo de Slim?
 
Le recuerdo algunas cifras de América Móvil para ubicar el tamaño del castigo.
 
La empresa reporta ingresos anuales de 60,400 millones de dólares, así como un EBITDA de 20,350 millones, lo que da una tasa de 33.6%.
 
Sólo como punto de referencia, compare estas cifras con las de Verizon, uno de los gigantes de la industria.
 
En el mismo periodo (del 1 de febrero al cierre de ayer) su valor de mercado creció en 7.6% y llegó a 137,000 millones de dólares, lo que implica una ganancia en el valor de mercado de 9,700 millones de dólares.
 
Los ingresos totales de la empresa son de 115,850 millones de dólares contra un EBITDA de 30,400 millones de dólares. La tasa es de 26.3%.
 
Aunque las tasas no parecen muy distintas, sin duda los 7 puntos adicionales obtenidos por América Móvil hacen una diferencia de rentabilidad muy importante para el largo plazo.
 
La caída en el precio de la acción de la telefónica refleja la percepción de los inversionistas de que la competencia que va a traer probablemente va a alinear su EBITDA con los promedios de la industria.
 
Digamos que su operación en México va a emparejarse con los rendimientos que la empresa obtiene en sus otras operaciones en América Latina.
 
No hay que perder de vista que de los 261.5 millones de suscriptores totales a servicios móviles, sólo 70.3 millones, es decir, 27% se encuentra en México.
 
Cuando se ve esa estructura de su mercado, tal vez se tenga que juzgar como desmedido el castigo que le ha infligido el mercado a la acción de la empresa.
 
Aunque el mercado mexicano es individualmente el más importante para esta compañía, y aun en el escenario de que las nuevas reglas del juego le afectarán de manera importante, la dispersión regional de sus operaciones le da un colchón muy importante para resistir un golpe en México.
 
Quizás por eso la empresa ha invertido en los últimos días cerca de 2,500 millones de pesos en operaciones de recompra de sus acciones, considerando que dentro de no mucho tiempo, cuando la reacción del mercado sea menos emocional, es factible que el precio suba.
 
En el caso de Televisa, el otro gigante del sector, si bien no salió ileso, registra una caída de 'sólo' 9.1% del 1 de febrero a la fecha.
 
Esto representa una reducción de 1,515 millones de dólares en el valor de capitalización de la empresa. En términos relativos, la pérdida es poco más de la tercera parte de la de América Móvil, y en términos absolutos es apenas 6% del grupo telefónico de Slim.
 
Los mercados han tratado de adelantarse -como casi siempre sucede- y anticipar el probable comportamiento de los ingresos futuros de las empresas.
 
Sin embargo, creo que es muy temprano para tener juicios terminantes.
 
El texto de la reforma constitucional a las telecomunicaciones tiene zonas oscuras que van a poder aclararse hasta que estén propuestas las leyes secundarias.
 
Como dice el adagio: el diablo está en los detalles. Faltan todavía muchos para hacer un balance de lo que ocurrirá con esta industria y sus protagonistas.
 
enrique.quintana@elfinanciero.com.mx