La economía mexicana pierde impulso
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La economía mexicana pierde impulso

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La economía mexicana pierde impulso

14/05/2018
Actualización 14/05/2018 - 12:50

Las cifras más oportunas de la actividad económica para el pasado abril nos dejan ver que la actividad económica ha perdido impulso, a pesar del buen desempeño de la manufactura americana, según lo indica nuestro indicador oportuno de la economía mexicana el IBEM (Índice Bursamétrica de la Economía de México).

El IBEM para abril se ubicó, con base en cifras no desestacionalizadas, en 129.55 unidades, con un decremento de 9.57 por ciento mensual, equivalente a un leve decremento de 0.04 por ciento anual. Para una correcta interpretación de las cifras, debe considerarse el efecto de la Semana Santa que en este año cayó en marzo y el año pasado en abril, implicando más días laborables para abril de este año. Es decir, deberíamos de haber visto cifras más robustas de las que se reportaron por distintas fuentes del sector privado. Al analizar los componentes del indicador se observa que en general, tanto los que se refieren a la actividad industrial y a la exportación como los del mercado interno presentaron datos mixtos.

1. La producción automotriz subió en 0.31 por ciento anual, mientras que en marzo decreció a 8.79 por ciento anual.

2. En el mercado doméstico las ventas de autos arrojaron una baja de 4.55 por ciento anual vs. un decremento de 13.43 por ciento anual del mes previo.

3. El Índice Mexicano de Confianza Económica (IMCE) del IMCP/Bursamétrica subió en sus dos componentes. El IMCE total aumentó 1.60 por ciento anual, mientras que en marzo creció a 1.53 por ciento anual.

4. El precio de la mezcla mexicana del petróleo en términos de pesos subió en abril en 42.78 por ciento anual, mientras que en marzo creció en 29.59 por ciento anual.

5. En el número de afiliados registrados ante el IMSS tuvo un aumentó en 4.48 por ciento anual en abril.

6. El Índice de la Bolsa Mexicana de Valores, como indicador de las expectativas, mostró una variación negativa de 1.98 por ciento anual; caída inferior a la de marzo que fue del 4.98 por ciento anual.

1. El indicador ISM del sector manufacturero en Estados Unidos presentó una reducción en abril al pasar de 59.3 a 57.3 unidades.

2. En las exportaciones automotrices estimamos que aumentaron 2.09 por ciento anual luego de aumentar 10.42 por ciento anual el mes anterior. (La AMIA no publica aún el dato de las exportaciones automotrices)

3. Las ventas de Walmart México a tiendas y semanas comparables presentaron una variación del 2.15 por ciento anual en términos reales, mientras que en marzo crecieron en 6.25 por ciento real.

4. El Indicador IMEF de Servicios bajó a 52.40 puntos desde los 53.40 puntos de marzo, mientras que el Indicador IMEF manufacturero bajó de 53.40 a 52.40 unidades.

Con el resultado del IBEM de abril, Bursamétrica estima preliminarmente una variación positiva del IGAE de abril de alrededor de 0.0 por ciento real anual, con cifras originales (no desestacionalizadas). De resultar acertada esta estimación, el PIB de México mostraría un crecimiento para el segundo trimestre de 1.5 a 2.0 por ciento anual; el PIB para todo el año 2017 se ubicaría entre 2.0 y 2.3 por ciento anual.

Inegi reportó además el viernes pasado la producción industrial de marzo que, bajo cifras desestacionalizadas se mantuvo sin cambio en relación al mismo mes del año anterior.

El Inegi reportará el 23 de mayo el IGAE de marzo, y la cifra definitiva del PIB al primer trimestre. El 30 de mayo Bursamétrica publicará su Indicador IBAM con una estimación más precisa del IGAE de abril, bajo cifras desestacionalizadas. El Inegi reportará el IGAE de Abril el 22 de junio.

La pregunta obligada luego de toda esta danza de números es: ¿estará impactando la incertidumbre electoral en la desaceleración de la economía?

Desde luego que algo sí está afectando, pero creo que estará usted de acuerdo conmigo en que existen muchos más factores que impiden que la economía mexicana pueda crecer sostenidamente y a un ritmo más rápido. La inseguridad, la excesiva regulación, la burocracia, la corrupción, un esquema fiscal descompetitivo y poco amigable a la inversión y al empleo, y la falta de un Estado de derecho se pueden mencionar como los principales factores que limitan nuestro crecimiento.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.