Opinión

Equidad o eficacia


 
Soy un convencido de la equidad entre mujeres y hombres, mas no feminista. Creo en las grandes capacidades de las mujeres. Ellas son admirables en muchos sentidos. Su capacidad intelectual y física rebasa, en muchos casos, la de los hombres. No tengo duda que la mujer es el pilar de la sociedad y la familia en este país.
 
Y precisamente por eso, no estoy de acuerdo con la iniciativa de reforma a la ley electoral que envió al Congreso el presidente Enrique Peña Nieto para obligar a los partidos políticos a otorgar la mitad de sus candidaturas a mujeres.
 
Es más, estoy seguro que muchas se sentirán ofendidas por obtener un cargo de elección popular solo por su sexo y no por su capacidad. Sería exactamente lo mismo que aquella que logra un ascenso o un empleo solo por ser mujer, y no por sus méritos profesionales o intelectuales.
 
De hecho, los partidos políticos estuvieron en serios aprietos en la elección de julio pasado cuando se les impuso la obligación de una cuota de género. Las cúpulas partidistas tuvieron que hacer malabares para conseguir el número necesario de candidatas. Muchos reconocieron que tuvieron que elegir a ‘cuadros’ que no cumplían con el perfil necesario para el desafío de las urnas.
 
No dudo que haya muchas mujeres que puedan ejercer un cargo público o de elección popular mejor que un hombre. ¿No sería preferible que esos y todos los puestos, públicos o privados, fueran ocupados por las mujeres u hombres mejor capacitados para cada puesto? ¿Por qué solamente la mitad de las candidaturas para mujeres, si demuestran ser mejores que los hombres?
 
El problema es que tradicionalmente la política ha sido reservada para los hombres. La verdad es que las mujeres han mostrado poco interés en participar de ella. Una actividad tan importante y delicada no puede estar en manos de personas que están ahí por su sexo y no por su capacidad y compromiso con el país. Viendo y escuchando esta noche el pobre debate en la Cámara de Diputados por la Reforma Fiscal, lo compruebo.
 
Aún estamos lejos de lograr la verdadera equidad entre hombres y mujeres en México, pero creo que un ‘plumazo’ no logrará acortar la distancia. Es un tema cultural mucho más profundo. ¡Viva la equidad entre mujeres y hombres y vivan nuestras diferencias!
 
Por cierto...
 
En las próximas semanas y meses se conocerán más detalles de la cloaca que dejó el gobierno del panista Emilio González Márquez, en Jalisco. El piadoso, borrachín y malhablado exgobernador dejó una deuda superior a los 28 mil millones de pesos y una estela de irregularidades que tendrán que ser aclaradas. Entre ellas, una Villa Panamericana que costó mil 100 millones de pesos, que es completamente inútil, que se construyó indebidamente en una zona boscosa y que se pagó doble, es decir, por el gobierno de Jalisco y el gobierno federal pasado.
 
Dicen que los Juegos Panamericanos fueron un éxito de organización y un fracaso financiero porque el gobierno de González Márquez acaparó los boletos para las competencias, en lugar de venderlos, y los regaló a diestra y siniestra en vísperas de las elecciones. Fue una compra de votos ‘nice’. Además, hubo un mal manejo de un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo para obras de agua potable. Esperemos.
 
Ya que hablamos de Jalisco, este fin de semana inicia en Guadalajara, la décimo primera edición de “México, Cumbre de Negocios” (Business Summit), un encuentro de empresarios, académicos, economistas, intelectuales y políticos que debaten los temas más relevantes para la economía del país. Se trata de un esfuerzo impulsado desde hace más de una década por el Lic. Miguel Alemán Velasco y que por primera vez se realiza en Jalisco.
 
Hasta el lunes.
Twitter: @cachoperiodista