Opinión

@EPN: #tumuybien

El anuncio hecho ayer por el presidente Enrique Peña en el sentido de que ha ordenado a Emilio Chuayffet y a Ildefonso Guajardo incorporar “a los programas de estudio más contenidos que fomenten la cultura emprendedora y la educación financiera, con el fin de que los jóvenes tengan las herramientas necesarias para tomar mejores decisiones”, es la mejor noticia que se ha escuchado desde el inicio de su administración. Más trascendental que la reforma energética. Veamos.

Cambiar la mentalidad de la gente es la “reforma” más importante a que puede aspirar un gobernante. El mexicano promedio tiene carencias significativas respecto de lo que significa el dinero, su precio, y del proceso llamado “globalización”. Si Enrique Peña Nieto logra que en las primarias y las secundarias los niños y jóvenes aprendan verdaderamente el significado del ciclo económico y cómo se forma el dinero, habremos ganado mucho más que con cualquiera de las reformas legales aprobadas por el Congreso.

Seamos sinceros. El mexicano promedio no entiende de dimensiones, ni de valores absolutos o relativos. Aunque sea sencillo para una audiencia enterada, una cifra como 5 mil millones, o similar, sale del rango de comprensión lógica para que el fue entrenada la mente de una persona en la educación básica. Ocurre lo mismo con temas tan simples como porcentajes, proporciones y valores absolutos. Muchas veces la gente no comprende de unidades de medición. Yo he conocido periodistas aparentemente especializados en economía, negocios y finanzas, que viven con las mismas confusiones mentales que sus lectores, televidentes y radioescuchas.

En adición a lo anterior, el mexicano promedio no entiende el fenómeno de la globalidad. A cualquier consumidor le resulta “cool” poder comprar ropa en Zara —producto directo de la globalización—; pero le puede llegar a resultar lógico un argumento contra las “multinacionales”, y no comprende por qué lo que ocurre con el Fed o el Banco Central Europeo le afecta. La disonancia es enorme.

Si Chuayffet y Guajardo nos presentan un proyecto por el cual habrá materias específicas para comprender principios básicos de finanzas, el presidente Peña habrá impactado muy positivamente al país en el largo plazo. Quizá el emprendedor del año 2025 o 2030 no lo llegue a saber, pero su éxito puede depender de lo que le empiecen a enseñar en el aula durante estos años. De ahí la trascendencia.

Siempre he creído que las reformas más profundas no son las legales, sino las que van al fundamento de las transacciones básicas, como esta que propone el presidente. ¿Otra que hace falta? Arreglar la señalética del país. Barato, asequible y habilitador básico de la productividad. Ojalá…

Twitter: @SOYCarlosMota