Opinión

EPN aplica pena de muerte al programa
de prevención del delito

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Arturo Escobar y Vega, coordinador de los diputados del PVEM en la LXII Legislatura

Tiene razón Arturo Escobar, del llamado Partido Verde Ecologista, cuando al referirse a la situación de la violencia ha dicho que México vive “tiempos especiales”. Tiempos especiales surgidos, digo yo, del contraste entre el poderío de los delincuentes y la debilidad institucional para enfrentarlos. Y en medio, una sociedad que es víctima de ambos factores.

Esos “tiempos especiales” le han costado al país más de cien mil muertes violentas, 25 mil desaparecidos e incontables víctimas de delitos de secuestro, robo y extorsión.

Para enfrentar esos tiempos especiales, en Tijuana y en Ciudad Juárez, en Michoacán y en Quintana Roo, en Morelos y en Nuevo León, en todas partes, pues, diversos ciudadanos han apostado ya sea por la organización social, por armar colectivos de víctimas, por diseñar políticas públicas de cohesión comunitaria, por involucrar al clero, por revisar modelos policíacos, por la protesta cívica, por el estudio académico del problema, por enfatizar la importancia de generar coberturas periodísticas de calidad al respecto, etcétera.

La adversidad de esos tiempos especiales provocó que en Tijuana surgiera un Alberto Capella, en Morelos un Javier Sicilia, en Chihuahua una Marisela Escobedo (QEPD) o un Arturo Valenzuela, en el Distrito Federal María Elena Morera, la señora Wallace, Martí y muchos, muchos más como ellos que pasaron de víctimas al activismo, a involucrarse directamente.

Mientras todo eso ocurría, ¿qué hacía el señor Arturo Escobar? Estaba en el Senado, donde no se le ocurrió nada mejor que proponer la pena de muerte a delitos como el secuestro y el homicidio.

Fue una propuesta electorera, ideada para rentabilizar en la cita electoral de 2009 la zozobra de esos tiempos especiales. Sin embargo, como coautor de la propuesta Escobar se dice convencido de la misma. Así le explicaba a Katia D’Artigues sus razones:

“¿Por qué estamos a favor de la pena de muerte? Porque la consideramos una alternativa de política pública preventiva fundamental ante los tiempos especiales que vive nuestro país y se requieren soluciones y alternativas muy especiales para poder combatir a esta delincuencia.

“Se trata de mandar un mensaje muy claro: si tu generas una conducta de privar de la libertad a alguien y asesinarlo, el Estado mexicano te someterá a un juicio penal que en caso de encontrarte responsable, pagarás con tu vida la vida que tu no perdonaste, es una política pública preventiva”. http://bit.ly/1L2Qe92

En 2012 Enrique Peña Nieto ofreció una nueva estrategia anticrimen, una que tendría sus cimientos en la coordinación y en la prevención. Al frente de la segunda agenda puso a un experimentado político, quien recibió la encomienda de elaborar un programa nacional de prevención que promoviera “una cultura de paz con perspectiva de derechos humanos”.

El programa ideado desde Gobernación por Roberto Campa, Eunice Rendón, Lucila Guerra, Xiuh Tenorio, entre otros, tiene defectos y áreas de oportunidad, pero en general considera que en estos “tiempos especiales” se debe buscar sacar lo mejor de todos, no los peores instintos, como la ley del Talión que impulsa Arturo Escobar, cuyo nombramiento ayer al frente de la subsecretaría de Prevención, que antes ocupara Campa, supone la pena de muerte para un programa que quiso prevenir delitos desde lo comunitario, y no desde el populismo de supuestas soluciones mágicas (incluida la cadena perpetua que también promueven los pevemistas).

Nombramientos como el de Escobar podrían provocar que los “tiempos especiales” de la violencia se agraven. Lo único que resta es pedirles que por ningún motivo se atrevan a manosear esta agenda con fines electorales. Va el país de por medio.

Twitter: @SalCamarena

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