Opinión

Entre América Móvil y los amparos

14 febrero 2013 7:12

 
¿Hay algo que ayer haya cambiado radicalmente en las perspectivas de América Móvil?
 
Un hecho grave tuvo que haber sucedido como para justificar una pérdida de 10% en el precio de su acción en una sola jornada.
 
De acuerdo con la mayor parte de los analistas, el tema fue la decepción.
 
Pero, ¿acaso un cambio de estado de ánimo podría justificar una pérdida de casi 10,000 millones de dólares en un solo día?
 
Pues sí, así son los mercados.
 
Resulta que, de acuerdo con el consenso que calcula Bloomberg entre diversos analistas, la utilidad operativa esperada era de 40,978 millones de pesos para el cuarto trimestre del año, en tanto que el resultado efectivo fue de 35,351 millones, 13% por abajo.
 
La realidad es que la posición de América Móvil es muy fuerte en toda la región.
 
De hecho, la razón por la que los resultados no fueron como se esperaban quizás mejore su perspectiva de mediano plazo.
 
Por ejemplo, la explicación que ofrecen los analistas de Banamex es que entre los factores que presionaron a los resultados se encuentran los mayores subsidios a los teléfonos inteligentes, las iniciativas para ganar suscriptores de pospago, la expansión en los servicios de televisión de paga en algunos mercados, así como las inversiones de red contabilizadas como gastos operativos.
 
Si se ve con detalle cada uno de estos rubros, se puede deducir que son desembolsos que a la larga van a redituar.
 
Por ejemplo, en la medida que aumente el parque de suscriptores con un smartphone, en esa medida es probable que el consumo de datos crezca sustancialmente y, por tanto, la facturación mensual.
 
Si la proporción de suscriptores de pospago contra los de prepago crece, también es viable que a la larga aumenten los ingresos de la empresa.
 
Curiosamente, una de las preocupaciones que a mi parecer sí debiera estar presente cuando se visualizan las perspectivas de la empresa casi no fue mencionada por los expertos: la mayor competencia en México, que ahora será más difícil contener dados los cambios en materia de suspensiones en el proceso de amparo.
 
Sin embargo, quien crea que el tema del amparo es un asunto concluido tras la reforma a la ley, está equivocado.
 
En la medida que el cambio de redacción en el artículo 129 de la Ley de Amparo corresponde a una ley secundaria y no al propio texto constitucional, tendremos probablemente la paradoja de que empresas o particulares sientan violados sus derechos constitucionales con esa redacción y, por lo tanto, promuevan un amparo, demandando la inconstitucionalidad del párrafo de la Ley de Amparo que limita las posibilidades de obtener la suspensión.
 
Por lo menos, vamos a ver todavía litigios por el tema.
 
Le había comentado la posibilidad de que las televisoras se quedaran sin herramientas para bloquear la licitación de la tercera cadena con este cambio.
 
Sin embargo, la realidad es que el mayor incentivo para que no lo hagan ocurrió con la condicionalidad impuesta por la CFC frente a la compra de 50% de Iusacell por parte de Televisa.
 
El tamaño del negocio y del mercado de las telecomunicaciones es varias veces mayor al de la televisión abierta.
 
Si para fortalecerse en el mercado de telecomunicaciones, por ejemplo con la mayor presencia de Iusacell, tienen que 'sacrificar' el mercado de la TV abierta aceptando más competencia, las dos grandes televisoras no van a dudar en hacerlo, por puro interés económico.
 
Por lo pronto, lo que sí es un hecho es que los mercados van a estar muy movidos en este sector. Téngalo por seguro.
 
enrique.quintana@elfinanciero.com.mx