Opinión

Enfrenta a Bolivia y Brasil salida de Pinto


 
 
En el mejor momento entre Bolivia y Brasil, alimentado por el boom energético que ambas naciones viven y la cercana amistad que los presidentes Evo Morales y Dilma Rousseff presumen, el senador Roger Pinto, un enconado opositor al oficialismo boliviano, ha colocado la relación bilateral al límite de un conflicto diplomático, que ya cobró su primera víctima en el Palacio de Planalto.
 
 
Luego de permanecer refugiado por 455 días en la embajada de Brasil en La Paz, Pinto, quien es requerido por la justicia boliviana para que responda por varias acusaciones de corrupción, logró recorrer más de mil 500 kilómetros hasta la frontera sin que las autoridades bolivianas lo detectaran.
 
 
Ayer, el gobierno de Morales subió el tono y acusó a Brasil de violar la Convención Internacional sobre Asilo Territorial al otorgar refugio a Pinto, un abogado ganadero aficionado al futbol.
 
 
Además exigió explicaciones oficiales a Brasilia sobre la fuga, que según dijo el canciller David Choquehuanca, deja un antecedente negativo para la comunidad internacional, ya que de la misma forma en que el político boliviano fue sacado del país podría salir droga, armamento u otros cargamentos ilegales.
 
 
Pinto huyó de Bolivia con la ayuda del encargado de negocios de la embajada brasileña en La Paz, Eduardo Saboia, y en su recorrido hasta la frontera atravesó por cinco puestos de control policial, hasta que fue recibido en territorio brasileño por el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del senado brasileño, Ricardo Ferraco, aliado del gobierno de Rousseff.
 
 
Eduardo Saboia asumió públicamente la responsabilidad por la huida de Pinto, justificando lo que consideró como “un riesgo inminente de vida y dignidad de las personas”.
 
 
La intervención de Saboia costó que ayer el canciller brasileño, Antonio Patriota, presentara su renuncia luego de reunirse con la presidenta Rousseff en la que fue analizada la situación generada con Bolivia por la salida del senador boliviano.
 
 
Patriota será sustituido por Luiz Alberto Figuereido, quien fungía como representante de Brasil ante la Organización de las Naciones Unidas, anunció el gobierno de Rousseff.