Opinión

Energías renovables

Existe desorientación e ignorancia sobre la forma de definir y distinguir la energía renovable, de la energía no renovable. Ello origina una gran disposición de ciertos gobiernos a darle preferencia al uso irrestricto de combustibles fósiles como el petróleo y el gas natural, ambos generadores de contaminación ambiental.

La energía renovable es cualquier fuente de energía que es regenerada en forma natural en un período corto de tiempo y que deriva directamente del sol (tales como las energías térmicas, fotoquímicas y fotoeléctricas), y en forma indirecta como el viento, el poder hidráulico y la energía fotosintética almacenada en la biomasa o por otro tipo de movimientos y mecanismos del medio ambiente tales como la geotérmica y la energía de las mareas.

La energía renovable no incluye –de ninguna manera--, fuentes de energía derivadas de los combustibles fósiles, desperdicio contaminante de productos de fuentes fósiles como el petróleo o productos de desecho de fuentes inorgánicas. (Texas Renewable Energy).

Estados Unidos y México, entre otros países dependen y confían profundamente en el carbón, el petróleo y el gas natural para satisfacer sus necesidades de energía. Los combustibles fósiles no son renovables lo cual permite asegurar que tarde o temprano, después de contaminar fuertemente la atmósfera por varias generaciones, se terminarán.

En cambio, las diversas fuentes de energía renovable, como el sol, el viento y las mareas están constantemente recreándose y nunca se terminarán. (A menos que el sol se apague).

Todas las fuentes de energía renovable, en las que en México se ha ignorado casi por completo su investigación y desarrollo, pueden ser utilizadas para producir electricidad.