Opinión

Enconos en el Congreso

   
1
  

  

El diputado panista Javier Bolaños, tomo protesta como nuevo presiente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados. (cuartoscuro)

Complicadas, seguramente, serán las comparecencias de algunos funcionarios del gabinete presidencial en el Congreso de la Unión que, de acuerdo con los asuntos de su responsabilidad, serán citados a reuniones plenarias con senadores y diputados con motivo de la Glosa del IV Informe de Gobierno.

A diferencia de otros años, donde los comparecientes dieron cumplimiento al trámite legislativo prácticamente de forma tersa y en medio de acuerdos políticos entre las diferentes fracciones parlamentarias, todo indica que ahora las rendiciones de cuentas no serán para tomarse la foto, un café o bien algo parecido a un día de campo.

En la agenda legislativa hay duros cuestionamientos a la gestión gubernamental y estos pasan por asuntos en materia de políticas interna, económica, social y de relaciones exteriores, donde en algunos casos se habla de un gobierno paralizado y en otros de omiso; un gobierno distraído y un equipo dividido a partir de la inminente sucesión presidencial.

Son varios asuntos y muchas las preguntas que Videgaray, Osorio, Meade, Nuño, Calzada, Robles o Ruiz Massieu, entre otros apellidos, tendrán que responder al Legislativo y de cara a la nación. Cada fracción parlamentaria tiene preparados a sus representantes, unos para defender (PRI-PVEM-PANAL) y otros para cuestionar la acción del gobierno federal (PAN, PRD, Morena, PT, MC y PES).

Lo deseable es que estas comparecencias se desarrollen en un ambiente de respeto, de intercambio de ideas, de reflexiones, de propuestas, de precisiones, aclaraciones y en medio del diálogo, porque de no ser así la historia será la misma, muchos gritos, descalificaciones, reclamos estridentes, posiciones partidistas y hasta ideas fatalistas, pero de acuerdos, nada.

Lo deseable es un debate de altura, uno que busque construir y lograr consensos, uno que vea por el futuro de México.

Es cierto, hay descontento social, pero la máxima tribuna del país debe ser un espacio para el intercambio de ideas, para la rendición de cuentas y la libertad de expresión, para reorientar o fortalecer lo que se considere débil o errático en la acción de gobierno, pero nunca para destruir; querer imponer discursos fáciles y sin sustento o lo peor, avivar enconos por intereses de índole partidista.

Hay mucha tela de dónde cortar para el debate parlamentario, sea para hablar del manejo de las finanzas en el país o para revisar la distribución del gasto social y su impacto en las poblaciones marginadas o para aclarar los alcances del inminente recorte en el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2017 y la política de austeridad que el gobierno federal ha puesto en práctica.

Ya hay fecha para que el titular de Hacienda, Luis Videgaray, asista a comparecer. Con diputados será el 20 de septiembre, donde especialistas adelantan que en ese rubro se vislumbran dos escenarios para la economía nacional, uno conservador y otro agresivo, donde ambos dependerán en gran medida de las estimaciones de las variables económicas: el tipo de cambio y la perspectiva de crecimiento, así como de la producción petrolera y el precio del barril del combustible.

En materia de política externa, el Senado anuncia que citará a comparecer a la titular de la SRE, Claudia Ruiz Massieu, para que aclare, principalmente, el diferendo que en la opinión pública generó el encuentro que en nuestro país sostuvieron el presidente Enrique Peña Nieto y el candidato republicano, Donald Trump. Uff, hay muchos enconos como para que dichas comparecencias sean un día de campo.



También te puede interesar:

Osorio Chong sigue adelante
Recula Trump
Se reagrupa el PRI