Opinión

¿En qué peldaño de satisfacción se encuentra?

La nueva tendencia administrativa es medir el bienestar de quienes laboran en las compañías, porque se entiende que trabajadores felices tienden a ser más productivos, cuidan a los clientes y están más comprometidos con los buenos resultados.

Esto se encuentra altamente relacionado con las finanzas personales, porque se ha encontrado una correlación en el sentido inverso usual; es decir, no solamente estar tranquilo en términos económicos lleva a mayor satisfacción, también cuando los individuos consideran que tienen un elevado bienestar tienden a tener percepciones mayores, estabilidad laboral y ser más asertivos en sus decisiones.

Según Daniel Kahneman, hay dos puntos de referencia para evaluar el bienestar personal: 1) el que la gente experimenta cuando vive su vida y 2) el juicio que se hace cuando evalúan su vida.

Al respecto, Gallup, una prestigiada compañía de investigación internacional, hace un análisis de satisfacción que bien podemos aplicar a nosotros mismos. Le invito a que se haga usted mismo el siguiente cuestionamiento:

“Imagínese una escalera con peldaños numerados de cero (abajo del todo) a 10 (arriba del todo). El peldaño 10 de la escalera representa la mejor vida posible para usted y la parte más baja de la escalera representa la peor vida posible para usted. ¿En qué peldaño de la escalera diría usted que personalmente siente que está en este momento?”

El Inegi en México también ha trabajado sobre este tema y en su último estudio los resultados arrojan que sólo 4.78 por ciento estaban en la escala más baja (entre 0 y 4); en tanto, 47.30 por ciento se encuentran muy satisfechos (entre 9 y 10).

Interesante que en México los niveles de bienestar “percibido” son altos, a pesar del aumento de la pobreza, de la falta de empleo y los salarios bajos.

Esto nos lleva a una conclusión muy importante, porque regularmente se piensa que el bienestar depende solamente de la riqueza absoluta, lo cual nos haría pensar erróneamente que sólo los ricos son felices. Nos encontramos en realidad con una evaluación relativa más integral, en donde se toma una perspectiva de otros factores, como serían la salud, la integración social, la religión, la familia e incluso la comparación con los demás.

¿Qué nivel de satisfacción tiene usted? ¿Cuáles son sus áreas de oportunidad para elevarla? De ahí podría derivarse un círculo virtuoso de éxito económico; vale la pena intentarlo.