Opinión

¿En problemas con tus finanzas? Aplica SECA

El manejo de las finanzas personales puede ser tan complicado como uno quiera y si queremos regresar a lo fundamental, sugiero que empecemos por los siguientes principios: Seguridad, Estabilidad, Crecimiento y Administración, que para recordar fácilmente podemos llamar SECA, por la primera letra de cada concepto.

Seguridad: Todos nos hemos equivocado en alguna resolución y esto es normal; sin embargo, es recomendable contar con una “red de protección” contra eventos, que de presentarse signifiquen una catástrofe o quebranto serio.

Una protección obvia es revisar con frecuencia el nivel de seguros, tomando en cuenta la capacidad de pago. Es conveniente un apoyo para casos de defunción, incapacidad permanente, enfermedad grave o incluso contra eventos fortuitos como los accidentes viales.

Otra forma de protegerse es con un fondo de contingencia para eventualidades de corto plazo y, en ese sentido, se fijaría como punto de referencia el gasto mensual.

Estabilidad: Es un aspecto muy amplio, pero es la base para unas finanzas sanas. En principio, evitar gastar más de lo que se gana y en su lugar consumir según el estrato social en el que nos encontramos. Muchas veces los problemas surgen cuando se quiere aparentar cierta riqueza y la erogación se convierte en una bola de nieve que termina por aplastarnos.

En este renglón es conveniente vigilar los niveles de endeudamiento y manejar todo con base en un presupuesto que sirva como brújula para conducirnos hacia la estabilidad de largo plazo, sobre todo porque las decisiones de hoy repercutirán en el futuro.

Crecimiento: Queremos siempre progresar y por eso debemos aspirar a mayores ingresos y riqueza, con el fin de disfrutar lo que se tiene.

El reto es buscar los mejores ingresos posibles, tratando de evaluar si estamos laborando en el lugar adecuado; y si es necesario una capacitación o estudio que nos permita acceder a mejores oportunidades.

Por el lado del patrimonio, vigilar el ahorro y las alternativas de inversión para ganar por arriba del poder adquisitivo y pensar en adquirir bienes de mayor envergadura o procurar un retiro digno.

Administración: Este último principio es el ingrediente que amalgama los tres anteriores. En la medida en que seamos bien organizados y sepamos coordinar nuestros ingresos, gastos, deudas y eventualidades, podremos mantener una tranquilidad financiera.

Aquí es donde entramos de lleno al terreno de la planeación y a tener claras nuestras metas y cómo alcanzarlas.

Twitter: @finanzasparami