Opinión

En el arrancadero

 
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Miguel Ángel Mancera

¡2018 a la vista!

…y empiezan a perfilarse los candidat@s a la Presidencia.

Margarita Zavala (primero las damas), Aurelio Nuño, Miguel Ángel Mancera, el siempre presente Andrés Manuel López Obrador, Jorge Castañeda, y los que se acumulen de aquí a las elecciones presidenciales ¿Llegarán todos los que ahora inician? ¿Será un proceso electoral con fuerte presencia de los independientes? ¿Habrá un solo candidato representando a la izquierda? Las patadas por debajo de la mesa son duras, muy duras, y el juego sucio siempre estará presente, particular pero no exclusivamente, en el partido que es maestro en estas artes, el Partido Revolucionario Institucional, con su vieja historia plena de anécdotas de todo tipo. “El que se mueve no sale en la foto”, dijo hace ya muchos años el inefable líder de la CTM, Don Fidel Velázquez, pero pareciera que ahora las reglas del juego son diferentes y que se tiene que salir en la foto lo más pronto posible si el interesado no quiere quedarse fuera de la carrera. Los tiempos cambian, a veces para bien y a veces para mal.

El ambiente que está envolviendo al ya iniciado -de manera informal- proceso electoral, es digno de tomarse en consideración, pues es, entre otras cosas, al que tendrán que enfrentar los candidatos y proponer soluciones. Particular, pero no exclusivamente, lo hemos repetido hasta el cansancio: desarrollo económico de alrededor del 2.5%, desde hace décadas, totalmente insuficiente para generar los empleos dignos que requiere urgentemente el país; violencia inaudita derivada en mucho del avance incontenible del narcotráfico, cuyas cabezas atacan con fuerza y se asocian, en repetidas ocasiones, con líderes políticos que deberían estarlos combatiendo; Estado de derecho vulnerado con gran frecuencia, que impide el desarrollo económico y social indispensable para el progreso del país; pobreza de más de una tercera parte de nuestra población, que debiera indignarnos y orientarnos a actuar; y problemas relacionados con un medio ambiente, particularmente en la Ciudad de México, que daña la salud de sus habitantes.

¿Qué diagnóstico tiene cada uno de los candidatos para estos y otros problemas que ellos consideren de gran magnitud? ¿Qué soluciones proponen y cuáles son las medidas concretas que se comprometen a tomar? ¿En qué plazo? ¿Quiénes serían los actores involucrados en su programa? ¿Qué papel debiéramos, en su opinión, jugar los ciudadanos?

Sí ¿Por qué no cambiar las reglas del juego y provocar un debate (o varios) entre los candidatos y reconocidos representantes de la sociedad civil? ¿Por qué no a través de estos debates hacer patente las razones por las que los ciudadanos desconfiamos y rechazamos a los partidos políticos? ¿Por qué no debatir sobre la intolerable corrupción e ineficiencia de la clase política? ¿Por qué no cuestionar las promesas incumplidas por sus candidatos una vez que toman el poder?

Una gran parte de mi ya larga vida ha estado ligada al sector empresarial. Pues bien, yo veo a los ciudadanos, entre los que me incluyo, como los accionistas de este gran país llamado México, accionistas que representan el máximo poder dentro de la organización.

Y veo al Congreso como el Consejo de Administración y al Presidente como el Presidente Ejecutivo de nuestro país.

Todos responden, o deben responder, a los accionistas, en este caso el pueblo de México, y rendirles cuentas de su actuar. En manos de los accionistas está la suerte de sus consejeros y la del mismo Presidente Ejecutivo, a quien en un momento determinado, a través del Consejo, pueden remover.

Todo muy bien, excepto por una cosa… en este esquema el accionista mayoritario es el PRI. Lástima, aquí tampoco funcionaría el sistema.

Pero la presión de los minoritarios frente a un problema grave con el ejecutivo, por ejemplo muestras palpables de actos de corrupción o de ineptitud de él o de su equipo cercano, provocaría una presión de tal magnitud que ni los mayoritarios podrían detener.

Se vale soñar, a veces los sueños se cumplen: pero podemos empezar por presentar proyectos de ley que reflejen nuestras expectativas. Tres de tres es una muestra ¡Si se puede!

Mañana será otro día.

El autor es Presidente de Sociedad en Movimiento.

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