Opinión

En contra del “derecho a
ser olvidado”

Obligado por el máximo tribunal europeo, Google inauguró la semana pasada el “derecho a ser olvidado” en la época de internet. En una hora, recibió 12 mil peticiones para eliminar contenidos de su buscador que sus usuarios creen caducos, irrelevantes o inadecuados y que están “hipervinculados” con ellos.

Esta prerrogativa, que descansa hasta cierto punto en el derecho a la privacidad, tiene muchos detractores. Algunos tienen buenos argumentos.

Jimmy Wales, el fundador de Wikipedia, dice que la disposición ataca el derecho a la información. Ahora resulta que podría ser más factible –y legal– encontrar datos sobre el pasado de alguien en un periódico impreso que en un buscador.

El fallo además relega al interés general. Y aunque se supone que Google podrá negar peticiones de borrar información si ésta es de valor público, como la relacionada con fraudes, crímenes, o malas prácticas clínicas, ¿quién y cómo se definirá el interés general? Todo indica que los tribunales.

* El autor es experto en medio digitales y política internacional.

Twitter: @Leyva