Opinión

En busca de los nuevos líderes educativos

Jennifer L. O'Donoghue
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Evaluación magisterial

Este verano hemos atestiguado un evento histórico en México. Por primera vez la selección de los líderes educativos –directores, supervisores e inspectores, jefes de sector y de enseñanza, así como asesores técnico pedagógicos– se hizo con base en los méritos de las personas y no por medio del amiguismo, clientelismo u otros mecanismos del pasado que poco tenían que ver con “garantizar la idoneidad de los conocimientos y capacidades de los aspirantes” (SEP, 2015).

Tras la publicación de los resultados del Concurso de Oposición para la Promoción, hemos escuchado que un porcentaje importante de los maestros “reprobaron” el examen; sin embargo, esta lectura no es la más adecuada. Si hay un reprobado, es el sistema que sigue fallando a los maestros, que históricamente les ha fallado a ellos como profesionales de la educación y que en años más recientes no ha sabido impulsar una formación de calidad – y con equidad –, especialmente cuando se trata del liderazgo escolar.

Pero más allá de eso, un enfoque basado en la descalificación de los maestros desvía nuestra atención de lo realmente significativo de esta experiencia: 1) se concursaron, por primera vez, casi 22 mil cargos directivos en educación básica; 2) más de 40 mil maestros participaron, por primera vez, en un proceso descrito por algunos maestros como imparcial, transparente, justo y riguroso que “da las mismas oportunidades a todos”*; y 3) más de 21 mil maestros tuvieron resultados idóneos y obtendrán por primera vez su promoción con base en este mérito. En las palabras de un maestro participante: “finalmente se toma en cuenta nuestras competencias para asignar las promociones”.

Asimismo, no podemos perder de vista la razón detrás del Concurso de Promoción. La idea no fue que todos “aprobaran”, sino que sirviera como un mecanismo para identificar a los maestros con más capacidades de ser líderes efectivos, siendo un paso fundamental para garantizar el derecho a la educación.

¿Fue perfecto el Concurso? Claro que no. Los mismos maestros participantes expresan sus inconformidades. Entre las principales, el examen –ocho horas frente a una computadora– fue percibido como un ejercicio “agotador”, “demasiado teórico” y a veces “memorístico”. También reportaron “condiciones adversas”, como espacios muy reducidos con computadoras que se apagaban con frecuencia e incluso, en algunos casos, tuvieron que tomar un examen de un nivel superior a la promoción que buscaban porque no estaba disponible el otro.

Los aspirantes señalaron que la comunicación con las autoridades, principalmente la Coordinación Nacional de Servicio Profesional Docente (CNSPD), los responsables del mismo en los estados y el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), fue con frecuencia deficiente y confusa. ¿Pueden o no participar en el Concurso de Promoción y la evaluación de desempeño en el mismo año? ¿Tienen que renunciar a su plaza de maestro para poder participar? (La respuesta es siempre ¡NO!) ¿Quién diseña los exámenes y cómo se evalúan? ¿Cuántas plazas se están concursando en total? Todavía no hay respuesta clara a las dudas de muchos maestros.

Y ahora, después de festejar los buenos resultados, surge otra preocupación: el proceso de asignación de las plazas. En esto debemos estar alerta todos, como ciudadanos, en apoyo a nuestros maestros para asegurar que se asignen conforme a las listas de prelación. Desde varios estados de la República se escucha de irregularidades –desde la no publicación de las vacantes hasta seguir llenándolas con interinatos o comisionados sindicales–. Lamentó un maestro que esto podría convertir el proceso “sólo en un manejo político de la educación, dejando de lado los derechos de los niños y las niñas”. Tenemos todos la obligación de vigilar que no sea así.

Y, tema que merece una discusión más extendida, tenemos que reconocer que el Concurso es sólo un primer paso. Los nuevos líderes educativos necesitarán de apoyo continuo. No los dejemos solos en sus nuevas responsabilidades.

* Las citas de los maestros son de una encuesta a más de 50 maestros participantes en el Concurso de Promoción aplicada la semana del 26 de julio 2015.

La autora es directora de Investigación de Mexicanos Primero.

Twitter: @jennodjod

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