Opinión

Empresa positiva igual a empresa productiva

Cuando pienso en una empresa positiva, me imagino a los Estados Unidos en los años 50 y 60, los tiempos de poca competencia, de gran seguridad y de grandes condiciones laborales que recientemente rememoraron con urgencia en el sobreexplotado aniversario del asesinato de su presidente más popular. Me he encontrado con otros que imaginan caras felices, horarios reducidos de trabajo y arlequines en los ratos libres.

Esto que ocurre en mi mente, y en la de muchos, tiene que ver con las distintas connotaciones que tiene el término “felicidad”, e incluso el adjetivo “positivo”.

Cuando creamos el Instituto de Ciencias de la Felicidad, estábamos conscientes de lo mucho que puede mal traducirse un término tan empleado, tan ambiguo y tan personal. Hoy en día no podemos decirte qué te hace feliz, sin embargo sí podemos decirte qué elementos contribuyen a tu bienestar y florecimiento, con sustento científico.

Si le preguntas a cualquier empresario lo que busca para su empresa, y codificas la verbalización de sus múltiples respuestas, hay un elemento común: resultados. Ya sea que ésos se refieran a las ventas de este trimestre, al precio de una acción, al ambiente laboral o la satisfacción de los clientes.

Si bien sabemos que los logros son producto de las personas, vivimos principalmente un enfoque impersonal, orientándonos en tareas, proyectos, tácticas y estrategias. Siempre determinando los factores que más van a incidir en los alcances y a veces pasando por alto lo más importante: la gente.

Hablar de empresas positivas es reconocer que las personas generan resultados y que las emociones, propósito y motivación de ellos, inciden directamente en lo que se obtiene. Por ejemplo, Kim Cameron de la Universidad de Michigan y Consejero del Instituto de Ciencias de la Felicidad habla de mapas de interacciones para identificar a los “positive energizers”, es decir, aquellas personas que dan vida a los demás y a la organización, independientemente del rol que ocupen. En diversos estudios, Cameron documenta que esas relaciones interpersonales positivas multiplican o dividen el desempeño de las personas hasta cuatro veces.

Así como los estudios del Dr. Cameron, existen importantísimos hallazgos que nos orientan hacia lo que funciona para que las organizaciones tengan mejores resultados y personal más comprometido. La Universidad Tecmilenio promueve el desarrollo de competencias que permitan a personas, familias y empresas intervenir positivamente en los distintos contextos en los que participan.

En la Ciudad de México tiene disponible desde enero el primer Certificado en Psicología Positiva, y en mayo la Maestría en Psicología Positiva Aplicada. La información está disponible en cienciasdelafelicidad.mx.

Vicerrector de Vinculación y Mercadotecnia de la Universidad Tecmilenio, a la que pertenece el Instituto de Ciencias de la Felicidad.