Opinión

Emprendimientos por hambre

 
1
 

 

Bache en Hermosillo

Gracias a la ineptitud de funcionarios, estos ejemplos y muchos más los tenemos a flor de piel.

No se trata de Start`s Ups ni de desarrollos tecnológicos o de alto impacto pero atienden necesidades sociales específicas que políticos con incapaces de atender porque sus compromisos están en otro lado pero no en la solución de los problemas ciudadanos.

El emprendimiento por hambre no es menor y en cantidades no es poco. No llena ninguna cifra oficial pero atiende necesidades insatisfechas de grupos de ciudadanos que ya están hartos de los políticos rateros.

En Oaxtepec Morelos, hay una calle que continúa a la conocida calle de Vieja Estación de Tren que en un tramo de 110 metros consiguió desarrollar por el olvido de las autoridades más de 70 baches, hoyancos grandes que hacían lenta la circulación y que en épocas de lluvia incrementaban de manera muy relevante sobre todo porque por esa calle encuentran su casi única salida los camiones materialistas que soportan carga para las construcciones de una serie de fraccionamientos pequeños y de uno muy grande considerado como “El Paraíso de América”.

Los vecinos del mega fraccionamiento se organizaron hasta donde pudieron hace dos años para reunir dinero a partir de una “coperacha” y atender en la medida de sus fuerzas esa calle y darle mantenimiento, porque la autoridad dijo que no tenía recursos para hacerlo, que ese era un problema de otro fraccionamiento porque si bien la calle corresponde a Yautepec, quienes la han echado a perder pertenecen al fraccionamiento que tributa a Atlatlahucan. Atlatlahucan dice que esa calle pertenece a Yautepec y que no habrá de meterle dinero alguno a su compostura.

La obra emergente y ciudadana se desarrolló durante dos o tres semanas y un ingeniero de la comunidad anticipó que esa calle con esos parches de concreto no durarían más de tres meses en posibilidades de ser recorridas sin problema, como en realidad sucedió. Cuando los nuevos baches comenzaron a desplazar a la obra de rellenado, llegó un emprendedor a resolver el problema.

Llegó “LUIS” una persona sin instrucción alguna, que dice haber terminado la primaria tan solo (eso dice… habría de creerse) pero de algún tiempo a la fecha es el encargado de “dar mantenimiento” a ese tramo y a varios otros del pueblo de Oaxtepec.

Llega con su mezcla, con su chapopote y medio atiende los baches. Los aplana, si puede aisla del paso de autos sus “obras públicas” y estira la mano o un botecito para recibir las propinas que los automovilistas tienen a bien conceder por la obra voluntaria de este ciudadano y su ayudante.

Las calles no están perfectas pero mucho mejor que como quedan sin el auxilio de Luis.

Pues resulta que Luis y su ayudante consiguen obtener, cuando se ponen a recolectar recursos entre 600 y mil pesos diarios de los cuales entre el 50 y el 60 por ciento pueden ser consideradas como utilidad ya que es lo que sobra de la cantidad que “invierten” para la compra de los materiales necesarios para realizar el bacheo.

El caso es que son varias las calles que hoy atiende este joven mexicano sin instrucción y reconoce que como no encontró obra en donde trabajar se le ocurrió realizar trabajos de bacheo independientes solo escuchando a los molestos automovilistas.

Luis bachea en un par de días y luego cambia de calle; así se la pasa. Dice que tiene unas seis calles donde su labor es necesaria. Cuando termina su ciclo, la calle que primero mereció su atención seguro ya requiere de otra “manita” y más ahora en épocas de lluvia.

En la zona también hay otros emprendedores del hambre que, o coordinan el tránsito en épocas complicadas de vacaciones, o alertan de grandes hoyos o de plano pintan los topes que a la autoridad se le olvidó mandar pintar con los consecuentes desperfectos que suelen estos ocasionar a los autos que transitan a alta velocidad ante la imposibilidad de ver que se aproxima un tope.

Emprendimientos que tienen todo consigo para tipificarse como tales y que atienden necesidades específicas. Ciudadanos que con baja instrucción ven una oportunidad para atender necesidades ciudadanas y vivir de las propinas que quienes valoran su esfuerzo proporcionamos. Del otro lado servidores públicos ineptos o bien ladrones que no atienden a la ciudadanía simple y sencillamente porque no tienen la misma vocación de Luis o de otros mexicanos que encabezan emprendimientos por hambre.

Twitter:@ETORREBLANCAJ

Correo:direccion@universopyme.com.mx

También te puede interesar:

Corrupción cierra puertas a Pymes innovadoras

¿Y el campo, apá?

Atender a empresas familiares, pide Tec de Monterrey