Opinión

¿Emprendes un negocio?, cuidado con el fracaso

Las crisis personales y el deseo de superación conducen con frecuencia a la decisión de lanzar un pequeño negocio, tal vez con el recurso de una liquidación o con un patrimonio familiar construido en años. El primer reto es la supervivencia y que la esperanza de ingresos no se convierta en el preámbulo de problemas mayores.

Lejos de ser pesimistas debemos ser conscientes de los datos duros para prevenir. Según cifras recientes del Censo Económico dadas a conocer por el Inegi, 95.4 por ciento son establecimientos pequeños con menos de 10 personas trabajando en ellos y dan ocupación a 39.7 por ciento de la población total, pero sólo generan 14 por ciento de los ingresos. Reportan también que entre mayor sea el tamaño, el promedio de vida es más alto y que 28 por ciento del total duran dos o menos años, lo cual implica una alta mortandad.

Los negocios pequeños tienen mayor dificultad para vincularse con la cadena productiva porque les falta la experiencia, la cartera de clientes que dé confianza o simplemente por el tamaño de escala necesario para entrar a las grandes ligas.

Además de contar con los recursos para lanzar la compañía, es necesario sostener la operación el tiempo suficiente y para ello, dentro del capital requerido, es importante considerar la supervivencia de la familia para evitar sangrar a la empresa.

Un punto crucial es fijar la propuesta de valor para el mercado; es decir, responder una pregunta simple: ¿por qué me van a comprar a mí y no a otros?

Las estrategias son fundamentales y dependiendo del tipo de actividad se deben tener claros los diferentes ángulos, como sería la conformación del producto, el soporte financiero y la forma de conquistar a los clientes.

El business plan es el inicio de este viaje; sin embargo, también el definir los “cómos”. Para ello podrían visualizarse dos extremos que sugiero se revisen. Por un lado, el de la rivalidad amplificada que muy bien describe Michael Porter en su libro clásico de Ventaja competitiva y, por el otro, la versión del Océano azul de W Chan Kim y Reneé Mauborgne, en el cual se busca salir de la competencia para generar un enfoque “único”.

Otra orientación muy interesante y creativa es el de “Business Model Canvas”, que mediante un esquema muy completo establece las prioridades del negocio. En este caso es fácil encontrar referencias en internet e inclusive hay una aplicación para dispositivos móviles.

Twitter: @finanzasparami