Opinión

Emprendedora consigue jamón de pescado

 
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Jamón. (Cuartoscuro)

Déjeme decirle que el asunto no es nuevo aunque pareciera. El caso es que un grupo de jóvenes del norte del país, estudiantes de la Facultad de Contaduría y Administración a partir de un proyecto escolar consiguieron producir jamón a partir del pescado.

Novedoso, si, único, no.

Pero vamos primero al asunto de estas muchachas, entre las cuales está la sinaloense Lilia Díaz, quienes consideraron que se desaprovecha el potencial marítimo nacional al tiempo que no se atiende las necesidades de alimentación de amplios sectores de la población.

Deciden trabajar en una solución que ofrezca nutrición a muy bajo costo. Enfrentaron mucho trabajo y tropiezos pero lo consiguieron.

En Sinaloa hay especies abundantes que se tiran, se regresan al mar o se desperdician. Una de esas muchas especies es el pez Gordo.

Comenzaron a hacer ejercicios para moler la carne de esta variedad y luego transformarla en un embutido. Se enfrentaron a problemas derivados de la infraestructura necesaria para realizar el proceso que terminara con el jamón que se buscaba.

Problemas en la consistencia del pez Gordo llevó a la necesidad de buscar otra carne de pescado, no tan blanda como la que ofrece el pez Gordo.

Dieron con el pez Botete, con la consistencia en su carne ideal para intentar conseguir un embutido. Después de varias intentonas lo consiguieron. Le pusieron como marca Peslim y ahora tienen todo el conocimiento de lo que se requiere pero no cuentan con el recurso para comprar las maquinarias para producirlo en serie.

Sus demandas de financiamiento alcanzan los 150 mil pesos, lo que les ofrecería una capacidad de producir inicialmente 50 o más kilogramos por semana.

El punto de contacto con estas muchachas: 6673-056983.

El caso es que este no es, que conozca Universo Pyme, ni el primero ni el único proyecto emprendedor que ha obtenido luego de varias penurias, jamón de pescado.

Unos jovencitos de una universidad tecnológica en Guerrero, durante la administración de Zeferino Torreblanca cuando era secretario de Desarrollo Económico de la entidad Jorge Peña Soberanis, con el trabajo por cierto del delegado de Economía en ese entonces Bernardo Limón, presentaron ese caso de éxito en una de las últimas Expo Pyme de la administración de Torreblanca Galindo.

Retomo parte del texto publicado en esta columna en noviembre de 2010: “Porque en su escuela, la Universidad Tecnológica de la Costa Grande, 97 por ciento de quienes supieron del proyecto de producir Jamón de pescado pensaron que Florinda Nájera Pérez estaba loca.


Casi tres años después al anuncio de su proyecto emprendedor se pudo comprobar que ni ella ni seis compañeros en el proyecto resultaron equivocados… presentaron finalmente el primer Jamón de pescado, primero en México.

En el estado de Guerrero están muy complacidos por este proyecto que recibió un apoyo del organismo encargado de realizar financiamientos a proyectos empresariales viables en la entidad, el Programa de Apoyo a Micro, Pequeñas y Medianas Empresas del estado de Guerrero.

Esta instancia de apoyo a empresas de pequeña escala pero gran potencial concedió un financiamiento de 290 mil pesos para equipamiento.

Gracias a este recurso se compraron mesas de trabajo, refrigeradores, empacadoras al vacío y una cámara frigorífica.

Resulta que Florinda Nájera Pérez, jovencita que pudiera ser sin duda el eje de esta historia de éxito, fue la motivadora para que otros siete muchachos y muchachas, compañeros de escuela de la carrera de administración de empresas (Francisco Reyes, Margarita Limones Villanueva, Martín Xautla, entre otros) tiene como padre a un pescador en Zihuatanejo.

Uno de 350 pescadores más en ese punto del Pacífico mexicano.

Y muy pocos creyeron en el proyecto. En el municipio de Zihuatanejo y en la escuela donde apoya a los muchachos estudiantes la química en elaboración de alimentos Beatríz Alba Rangel, por fortuna no faltó disposición de cooperar para hacerlo realidad.

El jamón de Embutidos Zihua es rico en omegas, ácido fólico y muy alto en proteína. El producto está siendo llevado a la mesa de casas hogares en regiones pobres del estado.

Tiene una presentación rectangular con 3.5 kilogramos de peso y un precio de 350 pesos (cien pesos kilo). También en rebanadas de medio kilogramo y se ofrece la variedad de “carne” para preparar hamburguesas y también el clásico chorizo de carne de pescado.

Su producción actual es de 10 kilogramos a la semana pero su capacidad instalada da para muchísimo más.

“Querer es poder”, asegura Florinda, quien ahora prepara el lanzamiento de su producto a nivel nacional.

Para contactar a la empresa al correo embutidos_zihua@hotmail.com o bien a los teléfonos 101 80 77 y 121 7925 con la clave lada del estado de guerrero.

El caso es que ni el primer caso referenciado aquí sabe del segundo en orden ni el segundo en orden, primero en tiempo, sabe del otro. Los dos grupos de jóvenes trabajaron en el mismo proyecto sin que pudieran sacar provecho de la experiencia de quienes primero intentaron el reto.

Esto marca un área de oportunidad para el ecosistema emprendedor: referenciar proyectos. Propiciar relaciones o redes de contacto entre proyectos complementarios o similares. Imagine usted lo que esta vinculación pudo haber significado al segundo proyecto en tiempo.

Es necesario un directorio que refiera en qué se está trabajando y con qué resultados para que en el mejor de los casos los emprendedores puedan acortar su proceso de conocimiento e incluso se fomente la posibilidad de establecer alianzas estratégica o al menos convenios de trabajo colectivo. Ahí está la necesidad. Esperemos que alguien trabaje en la solución.

Correo: direccion@universopyme.com.mx

Twitter: @ETORREBLANCAJ

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