Opinión

Empleo: ¿realmente es lo que está pasando?

 
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Empleo (Shutterstock)

Ya tenía listos mis datos para escribir sobre el llamado Frente, cuando una nota en la portada de El Financiero, publicada el miércoles, me hizo revenir sobre un tema que parece propio de un país en amplio desarrollo. Se trata del aumento sostenido del empleo… en nuestro país.

Desde tiempo atrás, los datos oficiales nos llevan a la duda cuando no a lo contrario, a tratarlos de inverosímiles, más cuando se trata de algo fundamental. Y lo señalo como sustantivo porque apenas hace unos días dos ministros del Trabajo, de Grecia, Panos Skurletis, y de España, María Fátima Báñez García, alzaban la voz en la Comunidad Europea para señalar cuáles son las estrategias, permanentemente renovadas, para lograr tener cifras en la obtención y creación de empleo. Para Grecia tener un poco más de un millón de plazas y para España subirlas a un millón 800 mil, son una meta decisiva. No solamente eso, para el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, de España, la creación de empleo tiene ramificaciones políticas de todo rango. Y para la ministra del Trabajo de Francia, Muriel Pénicaud, tratar de evitar los enfrentamientos con los sindicatos obreros es sustantivo.

Luego entonces, ¿qué ha pasado aquí en México? Para agosto, se ha llegado a una cifra de 2 millones 997 mil 929 puestos de trabajo en el actual sexenio, según revela el IMSS. Es decir, que en cualquier momento se llegarán a tres millones de empleos e incluso esa cifra se rebasará de aquí al término del actual gobierno.

Y aquí es donde se multiplican las preguntas, veamos algunas: A) ¿Qué tipo de trabajos se contabilizan, están ahí los barrenderos, los temporales de la construcción, las vendedoras de vajillas y de cosméticos por comisión? B) ¿Todos ellos tienen las prestaciones de ley o solo algunas; cuáles? C) ¿Cómo son los porcentajes reales de acuerdo con el crecimiento de la población? D) ¿Qué se ha hecho para que los patrones cedan a las demandas laborales en cuanto a tiempo empleado, vacaciones, ascensos, despidos, etc.?) E) ¿Qué hay del tratamiento a las franquicias y a las cadenas de trabajo en la frontera norte? F) ¿Y los empleos infantiles? Por supuesto faltarían más, pero estas primeras nos darían un escenario más completo de las cifras que maneja el IMSS. Una que es fundamental en este proceso, es el correspondiente a las autoridades. En consulta con la Secretaría del Trabajo, de Alfonso Navarrete Prida, me aseguran que en esta administración no ha habido una sola huelga importante de trabajadores. ¿Acaso están muy contentos con sus salarios y demás prestaciones? Pensemos en ese dato, las huelgas antes tan socorridas dejaron de ser un instrumento en manos de los líderes sindicales. ¿Cómo deberíamos considerar las instrumentadas por la CNTE en Oaxaca, Chiapas, Michoacán? Claro, las cotizaciones son con el ISSSTE y no con el IMSS.

Cuando consideramos a países preocupados por crear y consolidar puestos de empleo como arriba citaba a España, Grecia, Portugal e incluso en la nueva Francia de Macron, son países con la mitad de la población que México y sus demandas pudieran ser menores, y digo menores dado que allá la calidad de los trabajos son mucho más cuidadas que aquí entre nosotros. Preguntémonos, ¿cuántos ingenieros industriales, mecánicos interoceánicos o expertos físico matemáticos han obtenido puestos de merecimiento?

El Financiero hace un cálculo con los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón. Para el primero, sólo se contabilizan 237 mil puestos; para el segundo, la cifra llega a un millón 221 mil. El contraste con la administración de Enrique Peña es enorme: 2 millones 998 mil y aún falta un año para la suma total. Resulta difícil creerlo, pues en la mancha social no hay manifestaciones de satisfacción. Por lo contrario, “el empleo” es uno de los pilares de la oposición. Véase cualquier propuesta del partido político que sea. Ahí se encontrarán programas y enlistados lo mismo regionales que federales para ampliar los puestos de trabajo.

Una administración como la actual, carente de datos y resultados que permitan escenarios positivos, ¿por qué deja de lado lo que es la concentración de esfuerzos en materia obrero patronal; por qué no seguir el ejemplo en otras áreas igualmente necesarias, como la salud, la educación y la vivienda, o es que no las hay?

Correo: info@raulcremoux.mx

Twitter: @RaulCremoux

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