Opinión

Empinamiento de la curva, contrapartida de normalización


  
La curva de rendimientos gubernamentales se ha empinado en casi 200 puntos base (diferencial entre los plazos de diez y dos años) de mayo de 2013 a la fecha. Tal comportamiento ha estado explicado principalmente por un ajuste significativo al alza por parte de la referencia de largo plazo. ¿A qué se debe este fenómeno? Creemos que se explica por los ajustes propios de la incorporación de un escenario de normalización en la política monetaria en EU.
 
 
Revisando los componentes que a nivel teórico podrían explicar el comportamiento de la tasa de interés de largo plazo (que ha sumado 190 puntos base en el periodo citado), vale la pena mencionar que las primas de riesgo país, expectativa de inflación de largo plazo y prima cambiaria pudieron haber tenido movimientos en el sentido de las tasas de largo plazo.
 
 
En particular, el Credit Default Swap a 10 años (como aproximación al riesgo país) se ha ajustado en 24 puntos base y el tipo de cambio nominal se ha depreciado en casi 8 por ciento.
 
 
No obstante lo anterior, movimientos de la misma índole se han presentado en el mismo periodo en otros mercados emergentes representativos. Lo anterior se explica por los ajustes de mercado iniciados a partir de las referencias al posible inicio de la desaceleración en el ritmo de compras de la Fed en mayo pasado.
 
Más importante aún, la tasa a 10 años de EU (referencia “libre de riesgo”) se ha elevado en el periodo en 116 puntos base.
 
Como era de esperarse, la incorporación de un eventual escenario de normalización de la política monetaria en EU ha motivado ajustes en el mercado. Dichos ajustes fueron especialmente pronunciados entre mayo y agosto del año pasado, cuando la expectativa de tapering fue también ligada a un inicio más temprano en la normalización de la tasa de referencia de la Fed.
 
En este contexto, la correlación entre la dinámica de la tasa gubernamental de largo plazo (10 años) en EU y la local se ha incrementado sustancialmente a partir de mediados del año pasado (de la mano de las expectativas de tapering) –ver gráfico. Lo anterior posiblemente ligado a la expectativa de normalización de la política monetaria de EU, que tendría como contrapartida un mejoramiento en el entorno económico de EU.
 
Dicho lo anterior, no sorprende encontrar una correlación alta y positiva entre la tasa de largo plazo de EU y un indicador de sorpresas económicas para esa economía –ver gráfico-, donde las sorpresas económicas favorables serían congruentes con tasas más altas.
 
¿El incremento en las tasas de largo plazo son necesariamente malas noticias? Al tener como contrapartida un mejoramiento en el entorno y perspectivas económicas, y sus ajustes se materializan de manera gradual en un contexto de funcionamiento normal de los mercados, parece no haber una respuesta así de tajante.
 
 
Twitter: @joelvirgen