Opinión

Empiezo a odiar Windows 8


 
El odio no es lo mío, pero Windows 8 me está mostrando una faceta nueva de mí. Vaya que le he echado ganas. Con la intención de que funcione he intentado, una y otra vez. He tenido paciencia. Pero esta es la primera vez que me exaspero por lo terriblemente desesperante que me ha resultado este sistema operativo. Tres ejemplos.
 
 
Primero. Si en la aplicación de correo que viene incluida deseo copiar las direcciones de correo electrónico de un pequeño grupo de colegas de El Financiero, para hacerles llegar cierta información… no se puede. Es frustrante. Algo tan sencillo que diario hago en la página web de mi cuenta de Hotmail, no lo puedo materializar en la nueva aplicación de correo.
 
 
Segundo. Si copio a una memoria flash toda la música que tengo en mi computadora Lenovo (con Windows 7) bajo mi cuenta de iTunes; la inserto en la ranura especial para ello, e intento utilizarla en la aplicación 'Xbox music' de Windows 8… una tortura. Una catástrofe. Aparecen canciones de Belinda y de la Arrolladora Banda el Limón que yo no quiero escuchar. Ubicar mis canciones es tarea imposible.
 
 
Tercero. Compro un lector/quemador de DVDs de la marca coreana LG, que correctamente puedo instalar en mi Lenovo, pero que es rechazada por Windows 8 en otro aparato. Pierdo un día y medio buscando controladores y haciendo llamadas a call centers por culpa de Windows 8.
 
 
De acuerdo con el portal especializado SoftZone, uno de cada tres usuarios de Windows 8 regresa a Windows 7 por las incomodidades experimentadas.
 
 
A estas alturas para nadie es un secreto el reconocimiento que ha tenido que hacer Steve Ballmer del fracaso de Windows 8 (hasta se habla de despedirlo). Llama la atención, sin embargo, que la promoción en México continúa a todo vapor. En cualquier tienda departamental hay nutridos grupos de chicos especializados que le recetan a uno las bondades de sus computadoras con ese sistema. ¡Deténganlos! ¡No lo compren!
 
 
Este es un caso para Alfredo Castillo, nuestro valeroso procurador Federal del Consumidor. Con cuatro horas intentando entender Windows 8, iría, nos haría justicia y cerraría todos los Office Max, Best Buy, Palacio de Hierro, Liverpool, Costco y Sams del país donde vendan computadoras. Todos.
 
 
Twitter: @SOYCarlosMota