Opinión

¿Empezó la espiral de desencanto con Peña?


 
Primero fue la queja de los empresarios por la lentitud del gobierno en el gasto público. Luego vino el dato de crecimiento del PIB en el primer trimestre: sólo 0.8%. A esto se sumó la volatilidad cambiaria y la erosión de las ganancias registradas en la Bolsa. ¿Es este el inicio del desencanto económico bajo el régimen de Enrique Peña? Veamos.
Tres elementos presionan fuertemente al Ejecutivo hoy.
 En primer lugar, la falta de beneficios inmediatos de lo que parecían cambios de fondo. ¿Cómo cuáles? La reforma laboral, que no se ha traducido en la creación de empleos y que, aunque ése no es su propósito instantáneo, la sociedad aún no percibe sus bondades. De igual forma ocurrió con sucesos mediáticamente sonoros, como la detención de la maestra Gordillo o la destitución del titular de Profeco. ¿Qué pasó después? ¿Ya vivimos todos mejor?
 En segundo lugar está la baja capacidad ejecutoria de muchos funcionarios públicos, resultado de una combinación entre perfiles de salario magro y un escrutinio público elevado. Prácticamente ya no hay funcionario que no refiera que su salario perdió 50 por ciento de valor en una década. Muchos profesionales de buen perfil rechazaron ofertas de Peña por los salarios bajos  que les ofrecían. ¿Resultado? El gobierno está operando con profesionales baratos… que dan resultados baratos.
 El tercer aspecto es la economía global. El gobierno de Peña no ha hecho prácticamente nada para concienciar a la ciudadanía sobre las variables globales que nos afectan. Únicamente el Secretario Videgaray ha hecho alguna mención al respecto. Mientras tanto, la gente no comprende por qué decisiones de política monetaria como la de la mañana de la Reserva Federal tienen impacto en México, y no sabe a quién responsabilizar del alza en las gasolinas o de la volatilidad cambiaria.
 
El Presidente dijo ayer que su gobierno permitirá que empresas privadas exploten el gas de esquisto. Bien; pero más allá de estas imperantes tareas, y de las reformas fiscal y energética, falta contextualizar el verdadero reto que tenemos como sociedad para crear valor económico y dispersarlo. De no hacerlo, podríamos, entonces sí, atestiguar una veloz espiral de desencanto contra Peña.
Twitter: @SOYCarlosMota