Opinión

Empeoran expectativas… y mejora la inversión

 
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ME. Empeoran expectativas… y mejora inversión.

La confianza del sector empresarial mexicano sigue a la baja. Pero paradójicamente, la inversión va para arriba.

Los datos del INEGI revelan esta contradicción que estamos viviendo en México.

El índice de confianza empresarial del mes de marzo cayó a tasa anual en 5.9 por ciento en el sector comercio; 4.1 por ciento en la construcción y 3.2 por ciento en las manufacturas, una tendencia que viene desde finales del año pasado.

Sin embargo, los datos más recientes de la inversión fija bruta revelan que en enero tuvimos un crecimiento de 7.3 por ciento, la tasa más alta desde febrero de 2012.

¿Cómo conciliar este deterioro de las expectativas tan marcado con los datos que reflejan un crecimiento de las inversiones?

Tiene que ver con un tema que le hemos comentado en diversas ocasiones: el deterioro de las expectativas y la frustración que experimentan muchos empresarios nacionales cuando se trata de caracterizar el momento por el que atravesamos.

De acuerdo con la encuesta realizada por el INEGI, cuando en el sector manufacturero se pregunta si el actual es un momento adecuado para invertir, por 88 meses seguidos, las respuestas negativas han sido mayores que las positivas, es decir, por más de 7 años ha prevalecido el pesimismo entre las 1 mil 405 empresas medianas y grandes a las que se ha aplicado el cuestionario.

Claro que esta visión se ha acentuado recientemente por el ambiente negativo que prevalece.

No es algo que aparezca sólo en los números. Las conversaciones entre empresarios nacionales frecuentemente son de queja respecto a las circunstancias que vivimos.

Sin embargo, aunque, efectivamente, la inversión cayó en 1.6 por ciento en 2013 y mantuvo un estancamiento hasta la mitad del año pasado, en la segunda mitad del 2014 el crecimiento promedio anual fue de 5.1 por ciento, el cual se aceleró en enero de este año hasta 7.3 por ciento.

En este espacio, le hemos referido insistentemente cómo el tamiz con el que vemos la realidad nos hace tener percepciones que magnifican los problemas.

Pero, en economía, las percepciones pueden acabar volviéndose realidades.

Si escuchamos a diestra y siniestra que la situación del país está peor que nunca, que los recortes al gasto público van a producir una recesión, que hay una masiva fuga de capitales y quién sabe cuántas cosas más, entonces vamos a tomar decisiones en función de esos datos.

Desafortunadamente, el INEGI no desglosa el tipo de empresas que realizaron las inversiones que vienen al alza desde mediados del año pasado, pero casi puedo asegurarle de que muchas de ellas son del sector manufacturero, que se está configurando como uno de los más competitivos entre los mercados emergentes.

Pero también del sector comercio, pues con todo y que el mercado interno ha crecido más despacio, no ha dejado de hacerlo: las ventas minoristas crecieron 15.3 por ciento en términos reales en el último lustro.

Al ver todos estos elementos sigo preguntándome: ¿qué espera el gobierno federal para emprender acciones que mejoren radicalmente las expectativas? ¿A que la inversión vuelva a caer?

Twitter:@E_Q_

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