Opinión

Elecciones: la moneda aún está en el aire

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Boleta electoral. (ilustración)

Todas las encuestas serias dan una cómoda ventaja al PRI sobre el segundo lugar, y con el Verde superan el 40 por ciento de intención de voto. Esos números se van a mover de aquí al siete de junio.

¿Hacia dónde se inclinarán los indecisos o los que no quieren decir el sentido de su voto? No lo sabemos. Eso lo va a determinar el ánimo social.

A menos de un mes de los comicios la moneda está en el aire. El que diga que sabe cómo vienen los resultados, está blofeando. Como casi nunca antes, esta elección es un misterio.

Si hoy el PRI va adelante en las encuestas, es porque no hay con quién castigarlo.

Esta vez las encuestas hay que tomarlas con pinzas. Y no porque estén “cuchareadas” como diría el clásico, sino porque el mal ánimo social que existe no se ve reflejado en ellas.

¿Qué tan grande es esa inconformidad? Lo intuimos de acuerdo a nuestro entorno social y laboral, pero a ciencia cierta no lo sabemos. Eso se va a medir dentro de tres semanas.

Los priistas tienen la ventaja de que el descontento es con todos los partidos, pues han hecho méritos suficientes para ganarse la desconfianza de un amplio sector de la ciudadanía.

El PAN ha equivocado su campaña, paga el desgaste de 12 años de gobierno, el PRD se dividió y Morena no lleva de candidato a López Obrador.

Además, en las encuestas viene un elevado porcentaje de indecisos que se les asignan proporcionalmente a los partidos. Eso puede darse o no.

¿Y si el voto anti-PRI se está ocultando? ¿O los que van a votar por el PRI lo callan, porque no les ha ido tan mal como dicen los periódicos que estamos?

Una gran cantidad de electores decide su voto el día anterior o en la casilla. Ahí van evaluar: ¿votan en revancha porque no se han satisfecho sus expectativas, o votan por darle viabilidad a México?

La economía por supuesto que vota. Si –como apuntaba ayer Enrique Quintana–, en la primera parte del gobierno de Peña Nieto hemos crecido 6.5 por ciento, contra –0.3 en la primera parte del gobierno de Calderón y 0.9 por ciento en el de Fox, el PRI tendría que ganar las elecciones.

Pero si vemos que el porcentaje de mexicanos que no pueden comprar la canasta alimentaria ha crecido en este sexenio hasta ubicarse en 54.77 por ciento (cifra de 2014, Coneval), al partido gobernante no le va a ir bien.

En síntesis: ¿se va a castigar al gobierno por lo que ha dejado de hacer, o se le va a apoyar por lo que falta por hacer?

Ha faltado trabajo para impulsar la segunda opción de la pregunta anterior. Pienso que el PRI va a ser castigado en estas elecciones porque ni el partido ni el gobierno han construido un buen ánimo social ni trasmitido la esperanza de un futuro mejor.

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