Opinión

El vórtice de riesgo que ya vieron Meade y Rubio

 
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José Antonio Meade, titular de la SHCP en el marco del Foro Impulsando a México. (Édgar López)

Separados por más de 9 mil kilómetros, pero casi a la misma hora, el secretario de Hacienda José Antonio Meade y su subsecretaria Vanessa Rubio daban ayer, el primero en la Ciudad de México y la segunda en París, un mensaje clave a inversionistas y empresarios: el gobierno está consciente de que no hay futuro sin Estado de derecho.

Meade había advertido la necesidad de que la comunidad internacional escuchase de su propia voz el camino de firmeza que el gobierno plantea con las reformas estructurales al viajar a Londres el fin de semana con José Antonio González Anaya, el director general de Pemex. En esa ciudad, el diario Financial Times recogió lo que podría calificarse como una de las respuestas más sensatas que ha pronunciado algún miembro del gabinete mexicano respecto a Donald Trump y su deseo de renegociar el TLCAN: “No les estamos vendiendo pantalones vaqueros. […] Esa visión del comercio era válida probablemente en 1992. Ahora estamos hablando de una vinculación sumamente profunda basada en cadenas de valor, y no hay interés en ninguno de los dos lados en destrozar ese valor.” Meade también le dijo a ese diario que podría recortar más el Presupuesto de ser necesario.

Pero el argumento de las reformas y la necesidad de dinamizar la economía está siendo aderezado con un ingrediente poco común, que no solía escucharse con insistencia desde Hacienda: urge reforzar el Estado de derecho. Rubio dijo ayer en París que nuestro país ha realizado “modificaciones constitucionales y legales que fortalecen el Estado de derecho y transparentan la actuación de las autoridades a todos los niveles, como la creación del Sistema Nacional Anticorrupción, el Sistema Nacional de Transparencia y la implementación del Nuevo Sistema de Justicia”.

Pareciera que la comunidad financiera internacional podría estar disminuyendo la inversión en México no sólo por las perspectivas inciertas sobre la economía y la renegociación del TLCAN, sino por la debilidad institucional en la procuración y administración de justicia. Y cuidado, porque si esa percepción se generaliza entre los empresarios, el vórtice de riesgos asociado a esta economía nos llevaría a una debacle generacional severa.

El propio secretario lo tuiteó ayer: “Nuestros principales retos: 1. Mantener disciplina macroeconómica. 2. Seguir implementando las reformas. 3. Reforzar el Estado de derecho.”

Ojo: No escogió como tercer aspecto elevar la productividad o fortalecer la recaudación fiscal.

No. Eligió el Estado de derecho como gran pendiente en el país.

¿Por qué Hacienda tiene que hablar con insistencia del Estado de derecho? Quizá porque otras instancias gubernamentales, que deberían resolverlo, simplemente están fallando…

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

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