Opinión

El valor de una renuncia

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[Cuartoscuro] Osorio Chong, Emilio Lozoya, Murillo Karam y Joaquín Coldwell hablarán de las investigaciones.

La renuncia presentada por el secretario Osorio Chong –y también por el procurador Murillo Karam–, le ha devuelto el espacio que había perdido y le permite hablar sin tapujos donde tiene que hacerlo.

Con la detención ayer del hermano del exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, y otros familiares y colaboradores, hay una señal clara del cambio positivo en el gobierno, donde se ven las manos de Osorio Chong y de Murillo Karam.

El secretario Osorio, en lugar de debilitarse con la renuncia que puso a disposición del presidente (dada a conocer por Ciro Gómez Leyva en su columna), ha salido fortalecido y es escuchado con mayor atención en la casa presidencial.

Igual cosa hizo Jesús Murillo Karam, a quien no le aceptaron su salida anticipada de la PGR, y esa actitud ha traído consecuencias al interior del equipo gobernante.

El secretario de Gobernación ahora tiene más fuerza para hacer lo que tiene que hacer.

Lo sucedido ayer en Guerrero es una muestra.

Por eso es de esperarse mayor energía en las decisiones de seguridad, concretamente en las relativas a tomas de carreteras y aeropuertos. La semana anterior, por primera vez los maestros de Guerrero fueron desalojados de la Autopista del Sol, sin violencia pero con firmeza.

Ahora la CETEG ha vuelto a bloquear zonas estratégicas como el aeropuerto de Acapulco, y la reacción tendría que ser la aplicación de la ley para salvaguardar el interés común.

Fue una buena señal que los maestros de Oaxaca sólo duraran unas horas en Reforma porque vieron firmeza en Gobernación, pero van a insistir en provocar un caos y eso no se debe permitir a la luz de un secretario de Gobernación fuerte.

Otra consecuencia de la renuncia no aceptada a Osorio Chong es que el presidente ya no tiene un solo oído, sino que hay un contrapeso en la parte política.

Los resultados de la recomposición en el círculo cercano del presidente la debemos ver con mayor intensidad en las siguientes semanas y meses.

Si Osorio es escuchado, como todo indica que lo es luego de su renuncia, veremos, ahora sí, una recomposición en el gabinete, al que tanto se han resistido los que piensan que todo va entre bien y muy bien.

Osorio tiene ahora la fuerza para plantear, por ejemplo, una revisión a fondo de la situación económica que golpea a la mayoría de la población y la va a pagar en las urnas el partido gobernante en las próximas elecciones.

Es que no puede haber buena política sin una buena economía. O para decirlo en palabras de Lenin: “la política es economía concentrada”.

No es fácil aplicar la ley a contingentes de maestros o autodefensas cuando el rechazo al gobierno es alto entre la población debido a la mala situación económica.

Factores externos e internos se conjugan para presentar un panorama negativo en la economía, y que la ciudadanía vea el horizonte sin esperanza.

Estos fenómenos, más otros internos y externos, han provocado un bajo crecimiento de la economía, a lo que se suma un recorte del gasto público que algunos consideran demasiado drástico.

Dar gobernabilidad y paz social en ese contexto no es algo fácil, sino todo lo contrario.

Vamos a ver si en este nuevo escenario, creado por la renuncia no aceptada al secretario de Gobernación y al procurador general de la República, continúan los correctivos para dar un mejor cauce al desempeño del gobierno.

Twitter: @PabloHiriart

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