Opinión

El universitario típico y las TIC

10 febrero 2014 5:0 Última actualización 07 agosto 2013 5:22

 
 
 
Pilar Baptista

Esta semana cientos de miles de jóvenes entran a la universidad para iniciar, continuar o concluir sus estudios profesionales. Son parte de la llamada Generación Red que difusamente agrupa a los que nacen entre 1985 a 1995  y que desde su niñez han estado inmersos en el uso de medios y tecnologías de información y comunicación.
 
 

La Asociación Mexicana de Internet reporta que en 2013 son ya 45 millones el número de cibernautas en México.  Casi la mitad de esta cifra,  pertenece a la Generación Red.  Son  los nativos digitales de nuestra demografía, en oposición a quien esto escribe o lee, y a quienes llaman emigrantes digitales.
 
 
El uso que hacen de los medios y las TIC, es lo que los distingue y, para indagar más al respecto, encuestamos a casi  300  jóvenes de instituciones de educación superior de gestión pública y privada, en el Distrito Federal y los estados de México, Colima, Jalisco, Coahuila, Guanajuato, Querétaro y Veracruz, quienes contestaron voluntariamente a un cuestionario en Internet.  Con base en sus respuestas, me permito hacer esta descripción sobre los usos de las TIC de un joven  universitario típico.
 
 

Él o ella, no han desechado del todo las viejas  tecnologías; reporta ver televisión un promedio de 2 horas al día. Ocasionalmente  acude a una sala de cine  o también ve películas en DVD.  Dedica menos de 30 minutos a los periódicos, pero sí los consulta tanto en línea como en versión impresa.
 
 
Creció en la época del edutainment, le fascinaron  los videojuegos,  aunque ahora indica que  casi no los usa.  Es un cibernauta voraz que se conecta al Internet más de cinco horas al día. Más que la tableta, su espacio de trabajo es la computadora, y su principal medio de comunicación es su móvil o teléfono celular, que utiliza no sólo para hacer llamadas, sino para enviar, recibir y reenviar mensajes, fotos, videos, comentarios.
 
 
Es como un editor que decide qué publicar. Lo que sí emerge en esta encuesta como rara avis, es el teléfono fijo. Lo utiliza poquísimo e incluso, conoce a quienes ya ni en su casa lo tienen.
 
Catorce horas sumarían el número de horas diarias que típicamente un joven hace uso de los medios, lo que sabemos imposible si también asiste a  clases, estudia, duerme y se divierte.
 
 
Pero es multitareas y multimedia: en clase, toma notas, contesta correos, envía mensajes y consulta información en el Internet. Sí ve en la tele el futbol o los debates  electorales, comenta e ironiza en paralelo por las redes sociales  disponibles en su celular. En orden de preferencia, por Whatsapp, Facebook, YouTube, correo electrónico y Twitter. Son las redes, medios fundamentales para socializar: Principalmente con mis amigos,  y también he recuperado a conocidos de otras épocas,  pero se declara  poco afecto a conocer nuevas personas por  estos canales. Definitivamente utiliza el Internet  para hacer trabajos académicos.
 
 
Considera que maneja muy bien el procesador de texto, las hojas de cálculo  y otras herramientas de productividad. La información en Internet la obtiene con motores de búsqueda, de sitios Web, Wikipedia, blogs y  periódicos de todo el mundo. Para este joven, Google, messages systems, blogs, más que aplicaciones, son verbos --googlear, textear, bloguear. Considera buena o muy buena la  capacidad tecnológica de su universidad, pero sorprende que nos diga que utiliza poco plataformas y sistemas  de aprendizaje (Moodle, Blackboard).
 
Menciona que sus padres lo consultan constantemente para usar las TIC.
 
 
Pero también confiesa que muchas personas a su alrededor se molestan porque hace más caso al celular que a quienes tiene enfrente. Tiene a veces la sensación de perder el tiempo en la Web. Es crítico de sitios pornográficos, racistas y terroristas. Los considera indeseables, tanto como las ventanas emergentes (pop ups) con publicidad  que deberían eliminarse.
 
 

Pero en general opina que Internet no debe censurarse y que sitios como Wikileaks deben existir. Al poner en una balanza los pros y los contras de los medios y tecnologías de información y comunicación, opina que son más los beneficios que han traído a la sociedad y lamenta que sus avances no estén a disposición de todos los habitantes del país.