Opinión

El único recurso

 
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SSP-DF. (Cuartoscuro)

Los eventos delictivos que hemos presenciado en las últimas semanas nos obligan a reflexionar sobre lo que nos toca hacer a los ciudadanos para mantener niveles de seguridad aceptables en la ciudad y en el país. El objetivo, claramente, es que esos niveles de seguridad siempre sean altos.

En los sucesos recientes de seguridad en la colonia Condesa, en avenida Constituyentes o en Virreyes lo que observamos son casos que, al contar con evidencia pública, pueden desencadenar la acción de las autoridades. Sin embargo, ¿qué sucede con los delitos que no son grabados o hechos públicos por la prensa?

Ni siquiera cuando las autoridades directamente tratan de recabar esta información estamos dispuestos a hacer la denuncia. Por supuesto que hay desconfianza, miedo e incluso rechazo, pero la única herramienta que tenemos los ciudadanos para presionar a las autoridades para que se rindan resultados es la denuncia.

No importa lo que te digan, hazlo. Que si es burocrático, corrupto, tedioso o incluso que corres el riesgo de represalias, denunciar es la única forma en que podemos arrojar luz a la famosa cifra negra (los delitos que se cometen, pero no se denuncian).

En siete años, el Consejo Ciudadano ha atendido a miles de capitalinos que han hecho lo que les toca y han denunciado. De manera confidencial, segura y, sobre todo, ciudadana, hemos recibido en el 5533-5533 información útil para que las autoridades detengan a delincuentes y los remitan ante el Ministerio Público para su consignación.

También pueden hacerse denuncias anónimas, aunque jamás los datos de los denunciantes que marcan a la Línea Ciudadana se comparten con las autoridades y es el Consejo el que da la cara por quienes son corresponsables.

Cada semana en la sede del Consejo las autoridades, los vecinos, los empresarios, la delegación y prácticamente todos los actores involucrados en la vida cotidiana de las colonias Roma y Condesa sesionan en la mesa de una organización civil para resolver todo tipo de problemas. Avanzamos bastante, pero nos falta que los ciudadanos participemos más.

Las motivos para no denunciar son muchos y debemos reconocer que como dice el dicho, la “mula no era arisca, así la hicieron”. Sin embargo, debemos tener en cuenta que sin esta práctica es imposible que la autoridad actúe. Ahí la disyuntiva.

Tenemos la certeza de que la denuncia funciona porque hemos visto los resultados. Muchos capitalinos también. Personas que han levantado averiguaciones previas en menos de una hora o que han hecho una denuncia desde su domicilio o que han sido asesorados por abogados y psicólogos especializados en ayudar a víctimas del delito. Todo gratuito y disponible las 24 horas, los 365 días del año.

El crimen es un negocio, no lo olvidemos. Al denunciar le quitamos incentivos a ese negocio. El primero: la impunidad. Renunciar a la denuncia es alimentarla. Nadie pide que seamos héroes o mártires, ese no es el papel de los ciudadanos responsables. Lo que pedimos es que si sabe o ve algo, lo denuncie. Por la vía que sea: por redes sociales, con una llamada hecha en la madrugada.

Sólo hazlo. Nosotros te ayudamos con el resto.

El autor es presidente del Consejo Ciudadano de la Ciudad de México.

Twitter: @LuisWertman

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