Opinión

El Tianguis Turístico, otro 'día del presidente'

 
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Tianguis turístico Acapulco

El año pasado, en Acapulco, el enojo de muchos de los presentes llegó a la indignación por los excesos cometidos por el Estado Mayor Presidencial en aras de la seguridad de Enrique Peña Nieto desde la noche anterior a la inauguración del Tianguis Turístico, en una ciudad tan peligrosa como esa.

Durante todo el primer día del evento fue de lo que más se habló y por la noche uno de los principales empresarios turísticos que hay en México, muy molesto, me habló de la inutilidad, en términos prácticos, de la presencia del presidente de la república, la cual, por el contrario, causa una serie de problemas e incomodidades a los asistentes, estorbando el desarrollo del mismo. “¿Pero sabes qué es lo peor?”, me preguntó el empresario y se respondió a sí mismo: “Que hoy, durante la comida, le aplaudimos todos, nadie se atreve a decir nada”. Y así es.

Y así sigue siendo. Cada vez peor. Parece ser que hemos vuelto a los tiempos de la presidencia imperial, donde el jefe del Ejecutivo es la luz que todo lo ilumina y, si él no está, todo es oscuridad, nada vale, nada sirve.

Así se siente cuando el lunes Pablo Azcárraga, en Guadalajara, en su calidad de presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico, inicia su discurso con esta afirmación tan contundente: “Señor presidente, bienvenido al Tianguis. Es muy importante que esté aquí, con nosotros. El sector turístico de México requiere la presencia suya por la relevancia, la importancia que le da a nuestro sector”.

El Tianguis Turístico es, como el propio término lo indica, un mercado. Ahí unos van a comprar y otros a vender y eso es lo que se necesita para que el evento se lleve a cabo de manera exitosa. Ahí lo que sobran son los políticos, desde el propio presidente hasta los gobernadores, legisladores y presidente municipales que únicamente van a pasear y, ya que se puede, a hacer grilla. ¿De verdad el Tianguis requiere la presencia del presidente? Valdría la pena que midieran en qué porcentaje se incrementan las ventas en el evento con la asistencia de Peña Nieto.

Pero más lamentable resultó el discurso del secretario de Turismo, Enrique de la Madrid Cordero, que hizo recordar aquellos añorados tiempos de Luis Echeverría, José López Portillo y hasta de su propio padre, Miguel de la Madrid, cuando para un orador no había más camino que el discurso apologético para el señor presidente y, por supuesto, para la primera dama.

Como si no hubiera nadie más en el enorme recinto que Peña Nieto y su esposa, De la Madrid siempre se dirigió a él, le hablaba a él, el discurso era para él, para nadie más.

De manera que se escucharon frases como: “porque el turismo, presidente, va bien, muy bien. Y dicho por la industria, no por el secretario de Turismo, dicho por la industria, quizás han sido sus mejores tres años de las últimas décadas en el sector turístico del país y eso en parte realmente se lo debemos a las políticas que usted ha instrumentado. Muchas felicidades, y queremos seguir adelante”. Es decir, todo lo bueno que sucede es por la gracia del señor presidente.

También hubo otras oraciones como esta: “Quince representantes del turismo de romance, porque a México, señor presidente y señora, vienen muchas gentes a casarse”.

También recordó el día que recibió una instrucción presidencial: “Enrique, quiero que todos los mexicanos viajen por su país. Nosotros queremos que lo disfruten, que lo gocen, que lo conozcan, que se enamoren, que lo sientan propio”, y al parecer, porque el presidente lo quiere, ahora todos viajaremos, incluyendo las decenas de millones que se encuentran en pobreza extrema.

Para terminar solamente citaré un párrafo más del discurso del titular de Sectur: “Y gracias, señora Angélica, por estar aquí, porque también el que usted esté aquí habla del entusiasmo y del apoyo que le pone usted al turismo, y esperemos que este sea uno, o muchos de los actos en donde usted nos va a poder acompañar”. Sin comentarios.

EN LOS ALREDEDORES
Apertura. Y justo en Guadalajara, donde se lleva a cabo el Tianguis, fue que hace unos días City Express inauguró una nueva propiedad, ahora en el aeropuerto, con la cual ya suman cinco establecimientos en Jalisco. Este nuevo hotel es propiedad de Pedro Lara Rojas.

Correo: garmenta@elfinanciero.com.mx

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