Opinión

Buena Ordeña

 
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De Jefes.

Si hay cielo en la Tierra, ahí es en donde viven hoy las vacas de Lala. La empresa cerrará este año por primera vez con ventas muy cercanas a los 50 mil millones de pesos y desde que el ex de Walmart de México, Scot Rank, tomó las riendas de la compañía en junio, su acción ya subió de precio 18 por ciento y cotiza prácticamente en niveles récord.

La empresa intenta aumentar su portafolio de productos y ganar clientes también en el anaquel de yogur y quesos.

Pero la coyuntura es más promisoria. El Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) podría traer inversiones de neozelandeses interesados en producir lácteos para exportar desde aquí a los países del lado izquierdo del continente incluidos en el convenio.

Si Lala juega bien sus cartas puede usar ese viento a su favor.

El texto del TPP

Sí, el que casi nadie vio los textos de las negociaciones del TPP genera suspicacias bien sustentadas, pero abramos espacio a quienes defienden las razones de esa circunstancia.

Primero, México no necesariamente entró para cambiar su futuro económico. El trato que discutirá pronto el Senado sí influirá, pero si México se metió a ese salón fue porque de no hacerlo, de todos modos los demás lo habrían firmado entre sí y nos habríamos quedado sin oportunidad de influir en un acuerdo que nos afectaría.

Segundo, en las negociaciones de estos tratos van y vienen documentos con corchetes que encierran ideas por pactar. Algunas ideas son radicales a fin de conseguir que el contrario abra su postura. Imagine, por ejemplo, que proponemos abrir al 100 por ciento la entrada de aguacates para que dejen entrar todos nuestros coches a algún país. Eso que nunca se concretaría, podría hacer a varios bloquear el Paseo de la Reforma.

Tercero. El trato cerrado el mes pasado fue redactado en inglés. Aquí en el país del mole agradeceríamos una traducción que está en proceso.

Pronto, nos dicen, caerá el documento.

OH, Los contactos

El centro estratégico de OHL México es una fiesta que siempre da de qué hablar. La salida de personajes del tamaño de Carlos Ruiz Sacristán, Jesús Reyes Heroles y Valentín Díez Morodo de su Consejo de Administración fue motivo de conversación de desayunos.

Luego, OHL México se allegó de tres expertos en temas legales, contables y de gobierno corporativo para ocupar sus lugares.

El que nos interesa es uno, Antonio Franck, socio del despacho Jones Day. Tiene méritos. Acumula casi 40 años de experiencia en asuntos corporativos, bancarios y de valores.

Su despacho Jones Day fue uno de los encargados de auditar a OHL México luego de los escandalosos audios que elevaron su fama. Su veredicto fue absolutorio, al menos en lo referente a esos audios.

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