Opinión

El terremoto y la gran decisión de 'El Diablo'

 
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José Antonio Fernández Carbajal, 'El Diablo'. (Bloomberg)

Es muy fácil notarlo. Su tipo de distinción destaca entre quienes deambulan durante el invierno por los pasillos del Centro de Congresos que alberga la reunión anual de los poderosos del planeta en Davos, Suiza. Antes del desparpajo millennial, llegué a verlo portando una camisa amarilla a cuadros estampada de cuello abierto, que figuraba entre aburridas corbatas que uniforman a los hombres en los encuentros del Foro Económico Mundial.

Hoy él es el carismático líder de una empresa que pronto tendrá casi seis mil millones de dólares listos para disparar. Disparar inversiones que ayuden a dar la vuelta a la dinámica aletargada de una nación que finalmente, así sea ante la tragedia, volvió a reconocerse, a acariciarse.

José Antonio Fernández Carbajal no tiene muy clara la razón de su apodo, 'El Diablo'. Una vez le pregunté, pero reaccionó encogiéndose de hombros y diciendo que pudo ser por sus travesuras infantiles. Silencio.

Este poblano encauza el destino de la más emblemática dinastía regiomontana. Él es el vigía de la herencia que Don Eugenio Garza Sada entregó a los suyos. Hoy la fortuna familiar tiene forma de botella de Coca Cola, de farmacias Yza y de marquesina que se nos cruza en la esquina con la leyenda Oxxo.

En un tiempo sólo la tuvo de un producto. "Yo, vendo cerveza", dijo Don Eugenio en Houston, a quien una vez le preguntó sobre su oficio durante una reunión informal, de acuerdo con un libro biográfico que recientemente distribuyó FEMSA.

Es justamente una transacción con cerveza la que completó la pila de efectivo que en cuestión de días guardarán en calidad de pólvora seca.

En 2010, 'El Diablo' encabezó una osada jugada estratégica con la holandesa Heineken. El grupo regiomontano cedió su emblemática Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma con todo y sus marcas Tecate, XX, Indio y Sol a la empresa europea. A cambio, estos mexicanos se quedaron con 20 por ciento del negocio global de Heineken.

La empresa pasó de ser una gran compañía mexicana a una trasnacional con activos en Europa y Sudamérica. Sus ventas crecieron más de 140 por ciento en siete años y su valor actual ronda 40 mil millones de dólares, de acuerdo con datos de Bloomberg.

FEMSA acumulaba más de dos mil 800 millones de dólares en efectivo y la semana pasada vendió una cuarta parte de sus acciones en Heineken, obtendrá unos tres mil millones más, que el consejo del corporativo planea traer a México para invertirlos, aprovechando de paso ventajas fiscales temporales.

Su mejor momento coincide con la peor tragedia en la Ciudad de México desde 1985. Un terremoto mató a cientos de personas el martes y dañó dos mil 288 inmuebles, muchos de ellos comercios que daban trabajo hasta la semana pasada.

El sustento de familias queda en la incertidumbre. Sin trabajo no hay dinero y sin dinero, la atonía.

El daño estimado hasta la semana pasada para la Ciudad de México suma al menos cuatro mil 600 millones de dólares, de acuerdo con Chuck Watson, de la organización especializada en estas estimaciones, Enki Research, basada en Savannah, Georgia.

Son casi seis mil millones de dólares propiedad de los accionistas de FEMSA que podría cuidar 'El Diablo' en unos días. La intención de sus propietarios es invertirla. El reto de Fernández es agrandarla generando riqueza.

Esa riqueza puede traducirse en el aumento del patrimonio de los dueños de este corporativo, pero también de sus empleados, actuales y los que contrate próximamente. Ahí radica la oportunidad.

Hay espacio para más tiendas Oxxo, para más farmacias Yza, para detonar la cadena de distribución de gasolina OxxoGas, pero también, por ejemplo, para traer las tiendas de servicios y productos de belleza Maicao que controla FEMSA en Chile. 'El Diablo' es un fanático de las tecnologías disruptivas y su actuación en la cuarta revolución industrial puede crear empresas y empleos que hoy sólo imaginamos.

En su calidad de patriarca como presidente de consejo de la empresa, ya cargó la escopeta, dio el turno a Eduardo Padilla, el experto en comercio que multiplicó los Oxxo, que tomará la dirección general de todo el corporativo en 2018.

La oportunidad de aumentar el tamaño del negocio a la par de dar un empujón relevante a la principal ciudad de los mexicanos es un privilegio de pocos, muy pocos. Este hombre está en la antesala, quizá, de la mayor decisión de su vida.

“Sigamos los pasos de aquel joven que, habiendo tenido la oportunidad de estudiar en una de las mejores instituciones del mundo, el MIT, regresó a su país”, dijo 'El Diablo' el 6 de septiembre en un emotivo discurso en la entrega del premio Eugenio Garza Sada 2017.

“Un joven que justamente hace 100 años, en septiembre de 1917, comenzó a trabajar en la Cervecería Cuauhtémoc como auxiliar en el departamento de estadística. Un joven que, a partir de entonces, construyó empresas e instituciones en beneficio de México. Honremos pues, con hechos, el legado de Don Eugenio Garza Sada”, dijo el señor Fernández, quien insospechadamente se topa con su momento en la historia.

Twitter: @ruiztorre

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