Opinión

El sorprendente auge de un candidato

 
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Donald Trump, aspirante presidencial republicano. (Reuters)

Desde que anunció su candidatura para la nominación presidencial republicana a principios del verano, el multimillonario magnate de bienes raíces Donald Trump ha dominado la cobertura mediática de la contienda.

La campaña del Sr. Trump ha estado marcada por un número de declaraciones controvertidas, empezando con el discurso que pronunció al anunciar sus intenciones el 16 de junio, donde caracterizó a los inmigrantes mexicanos indocumentados que llegan a Estados Unidos como criminales y “violadores”. En una declaración ofrecida semanas después, el Sr. Trump afirmó que los inmigrantes mexicanos eran responsables de una “tremenda enfermedad infecciosa … que se vierte del otro lado de la frontera”. Pese a las generalizadas críticas a estas declaraciones en todo el espectro político, el Sr. Trump creció a la cima de las encuestas republicanas, tanto nacionalmente como en los estados donde las primarias se hacen antes.

Después, el 18 de julio, durante un evento de campaña en Iowa, el Sr. Trump criticó al senador John McCain, el nominado presidencial republicano de 2008 y ex prisionero de guerra de Vietnam. “No es un héroe de guerra”, dijo el Sr. Trump. “Es un héroe de guerra porque fue capturado. Me gusta la gente que no fue capturada”, afirmó.

Otros candidatos criticaron rotundamente al Sr. Trump por estas declaraciones, y muchos analistas políticos esperaban que cayera en las encuestas. Sin embargo, sondeos tomados después de sus declaraciones muestran que el Sr. Trump en gran parte ha conservado su posición en la cima.

Timothy Egan sostuvo en una columna reciente para el New York Times que al condenar al Sr. Trump, los miembros del establishment republicano están negando elementos de su propia base que han condonado, o incluso fomentado, durante muchos años. “Dicen que está destrozando la marca republicana. Dicen que está ‘agitando a los locos’, en palabras del senador John McCain”, escribió el Sr. Egan el 24 de julio. “Pero Trump es la marca, en un grado considerable. Y los locos desde hace mucho han florecido en el ala mediática republicana, donde cualquier cantidad de bufonería gaseosa pasa de largo … Trump es un producto secundario de todos los elementos tóxicos que los republicanos han puesto en su mezcolanza”.

Twitter:@NYTimeskrugman

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