Opinión

El Solar Impulse y la alerta de Davos por la basura oceánica

 
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Solar Impulse. (http://www.solarimpulse.com/)

DAVOS.– Hablé ayer con dos personajes clave de la historia contemporánea: Bertrand Piccard y André Borschberg. Son los fundadores de Solar Impulse, el emprendimiento más glorioso de los últimos años. Se trata del avión que ha estado dando la vuelta al mundo únicamente utilizando energía solar. Ni una gota de turbosina. Ningún combustible fósil. Únicamente paneles solares en sus alas. Cada uno de sus despegues y aterrizajes ha sido mundialmente celebrado. Es heroico su logro. Monumental.

Ambos pilotos son dos de los personajes más escuchados en esta edición del WEF. Esta mañana es su conferencia magistral. Su experiencia durante los viajes a Muscat, Chongqing o Nagoya tiene atónitos a millones en el mundo. El augurio era negativo por la naturaleza de la energía que utilizarían y las dimensiones de la aeronave. Pero su proyecto representa una esperanza real: sí es posible migrar las necesidades de la humanidad hacia consumos energéticos basados en fuentes renovables.

Le pregunto a Bertrand y a André qué tipo de impulso necesitan de países emergentes como México. Responden que ellos no están para recibir el apoyo de países como el nuestro, sino para otorgárselo, y quisieran ver que muchas naciones se desarrollan sin atravesar por los errores que cometieron las economías desarrolladas. Confiesan que existe una posibilidad de que su avión pase por México, aunque reconocen que llegar a cada país implica burocracias porque se trata de un proyecto experimental. Bertrand visitará México en febrero para las festividades de los vuelos en globo.

Sí, el cambio climático es nuevamente un tema clave en esta reunión anual. Es tal la alarma, que el WEF liberó un reporte que señala que para el año 2050 los océanos tendrán más basura derivada de plástico que vida animal (medido por peso). Es un escenario apocalíptico.

Este reporte, también preparado por la Fundación Ellen MacArthur y por McKinsey, dice que se pierden en basura plástica hasta 120 mil millones de dólares cada año, porque su uso no obedece a los principios de la “economía circular”; es decir, la gran mayoría del plástico se utiliza una sola vez y se desecha. El WEF postula que debe crearse un nuevo modelo de utilización de plásticos –uno que contenga destinos eficientes post primer uso–, y que detone “una revolución en el ecosistema industrial del plástico”.

El cambio climático es un problema grave. Afortunadamente ya hay soluciones asequibles que surgen de la creatividad, como la de Bertrand y André. Ambos pioneros pasarán a la historia como lo hicieron Charles Lindberg, los hermanos Wright o Roald Amudsen. En su mirada se ve el impulso por hacer lo que ningún otro ser humano ha logrado. Ellos ya lo alcanzaron.

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo:
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