Opinión

El 'selloff' global, 
¿qué lo detonó y hasta dónde puede llegar?

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peso dólar

Un famoso trader de Estados Unidos me mandó un muy escueto mail el jueves pasado a primera hora que decía: “MxP 16.75 Ooops!”. El viernes agregó otro que solo decía “Mxp 16.95 Ouch!”. No es que este amigo sea poco elocuente. Realmente no había necesidad de decir más en relación a lo que pasó con el peso mexicano la semana pasada. Esto refleja la perplejidad que impera en los mercados globales en esta crisis que se conocerá en la historia como la “tormenta perfecta”.

La turbulencia global actual está rompiendo los patrones de comportamiento tradicionales de los mercados, en épocas de pánico, pero con algunos síntomas realmente preocupantes. Subió el euro, al mismo tiempo que cayó el peso mexicano y el colombiano. La tasa de rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos bajó hasta 2.05 por ciento. Pero también bajaron las tasas de largo plazo en Alemania (0.56 por ciento) y en Japón (0.35 por ciento). Hasta aquí se observa que el fenómeno actual no es un flight to quality tradicional. Cuando surge el pánico en el mundo, el dinero global “vuela” hacia donde se percibe menos riesgo, que son los bonos del Tesoro americano, y eso produce una reducción en la tasa de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, y un incremento en las tasas de interés en el resto del mundo, junto con un disparo del dólar contra todas las divisas. Por lo menos ya tenemos claro lo que este fenómeno no es.

Si el detonador de este movimiento generalizado de salida de los mercados fuera un descuento de una posible alza en la tasa de interés por parte de la Reserva Federal (Fed), sería congruente ver un incremento en los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo. Sin embargo, el bono del Tesoro a diez años ha estado bajando en lugar de subir. Entonces, no está claro que este fenómeno se deba a la expectativa de una inminente alza en la tasa de interés por parte de la Fed.

La reducción en la tasa de los bonos del Tesoro la atribuimos a la incertidumbre que generó la minuta de la última reunión del Comité de Mercados Abiertos en el tema de los vencimientos de los inventarios de bonos del Tesoro que tiene en su panza la Reserva Federal por un importe de más de cuatro billones de dólares. Esta es otra asignatura pendiente tan importante como la normalización de tasas. Dejar que estos papeles vayan venciendo y no hacer nada, equivale a retirar dinero de la circulación. Si la posible subida de tasas pone de cabeza al mundo, cuando la Reserva Federal salga a recoger dinero, los mercados globales lo pueden resentir más. En particular los mercados emergentes. Nosotros pensamos que lo más probable es que mantengan intacto el tamaño del balance de la Fed por lo menos hasta 2017.

También vimos subir al oro y bajar severamente al petróleo, a la plata, al cobre y a otras materias primas. Aquí parece ser que lo que los mercados indican es una menor demanda de metales de uso industrial. Es decir debilidad económica global.

El petróleo en particular está cayendo por debajo de los mínimos reportados el pasado marzo, y están alcanzando los niveles mínimos vistos en la peor fase de la crisis de 2008–2009. La reducción del petróleo confirma la percepción de una demanda global más débil, pero los nuevos mínimos también se deben a un incremento en la sobreoferta de petróleo.

Luego vimos bajar severamente a las bolsas internacionales. Particularmente a la bolsa de Shanghái, a las europeas y a las americanas. Las bolsas emergentes no bajaron igual. Normalmente cuando hay pánico todas las bolsas caen. Y los mercados emergentes suelen caer más que los mercados desarrollados. Aquí también se ve que los mercados perciben una menor actividad económica.

Lo más preocupante es ver a los índices de las bolsas americanas rompiendo a la baja sus promedios móviles de largo plazo. Cuando los promedios móviles de 200 días son rotos, esto implica un cambio de tendencia de largo plazo. Cosa que no veíamos desde 2008.
Y en México, ¿qué podríamos esperar?

Si la turbulencia persiste como predecimos que pudiera ser hasta el 17 de septiembre próximo, por la reunión de la Fed en esa fecha, no descartamos que la Comisión de Cambios instruya al Banco de México (Banxico) a realizar operaciones de intervención directa en el mercado cambiario. Tampoco descartamos que Banxico tenga que aumentar su tasa de referencia aún antes de que la Fed lo haga si la turbulencia continúa como lo prevemos.

Y mantenemos nuestro pronóstico de que en 2017 pudiéramos ver la cotización del dólar americano por debajo de 14 pesos por dólar.

Correo: eofarrills@bursametrica.com

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