Opinión

El SAT y los textileros corruptos

No es posible contar con los dedos de más de una mano a las empresas mexicanas textileras y de confección de ropa que sean institucionales, de envergadura, con gobiernos corporativos sólidos y con transparencia de sus operaciones de cara a la sociedad. ¿Públicas? ¡Bah! De hecho la inmensa mayoría, casi la totalidad, opera en un obscuro espacio empañado de corrupción, desaseo organizacional y estándares del Tercer Mundo.

Por eso es tan importante y debe aplaudirse la acción de legalidad anunciada ayer por el Secretario de Hacienda Luis Videgaray y el jefe del SAT Aristóteles Núñez, por la cual se denunció ante la Procuraduría General de la República a una red de más de doscientas empresas ficticias, importadoras, proveedoras y demás, que participaron en una compleja red de corrupción para importar mercancía subvaluada al país, equivalente a más de mil quinientos millones de pesos.

Ojalá estos “empresarios” que defraudaron a México vayan a la cárcel. Sus delitos serán de cuello blanco, pero tienen la cola negra que suele caracterizar al tipo chambón que corrompe gente por aquí y por allá, que otorga dádivas, que genera redes informales pero sofisticadas de gente que se mueve siempre del lado opaco de la economía. Esta no es gente pobre. Seguramente se trata del típico individuo que emborracha a sus cuates, a sus proveedores, a la autoridad, y paulatinamente les convence de participar en esquemas fuera de la ley, otorgando fragmentos de beneficio mal habido a todo aquel que se suma a la cadena. A lo largo de las semanas, los meses, los involucrados empiezan a ver que lo que hacen no está tan mal, y que la ganancia de varios miles de pesos más que obtienen, la “merecen” en su cuenta bancaria. Es mejor ahí, piensan, que en las arcas del SAT.

Pues bien, así no debe ser, y tanto Videgaray como Núñez están dando una señal férrea y fenomenal de compromiso con la legalidad. Ojo: el monto de defraudación fiscal no es tan elevado (alrededor de 37 millones de dólares). En otras palabras: Te lo digo Juan, para que lo escuches Pedro. ¿Qué otras industrias están inundadas de empresas informales, corruptas, evasoras? ¿La de la construcción? ¿La del zapato? ¿La del juguete?

Un tema fundamental dentro de este episodio es la corrupción dentro del Poder Judicial. Varios jueces otorgaron amparos para que esta cadena de evasión y fraude pudiera operar. Algo similar a lo que ha ocurrido por años con los autos usados que vienen de Estados Unidos violando toda la normatividad. Afortunadamente el secretario apuntó el tema y dijo que está trabajando de la mano del Poder Judicial para revisar esta circunstancia, que es la que suele proteger a las cadenas corruptas. Ahí vamos.

Twitter: @SOYCarlosMota