Opinión

El retortijón de Ebrard por empresas como Walmart


 
 
Nueva York.- De acuerdo con la web de Walmart, si yo quisiera ir a una tienda de esa cadena aquí en Manhattan, no me sería muy fácil, porque mi hotel está cerca de Central Park y por aquí no hay ninguna. Tendría que atravesar el Río Hudson para encontrar la más cercana; o, si me empecinara en que fuera dentro de Nueva York, tendría que ir hasta White Plains. Lejos, pues.
Ojo: no han sido los alcaldes Giuliani ni Bloomberg los que han impedido que Walmart tenga una tienda dentro de esta isla, sino las decisiones estratégicas de la firma que encabeza Mike Duke.
El cuento viene al caso por la determinación de la Suprema Corte de Justicia en la que se declaró inconstitucional la famosa Norma 29 que instauró Marcelo Ebrard hace 2 años y que impedía que se abrieran tiendas como Walmart, Soriana o Comercial Mexicana cerca de ciertos mercados públicos considerados tradicionales o icónicos.
Yo había abordado en Cubículo este tema en 2011, señalando el grave daño que imponía Ebrard al consumidor, al evitar que cualquiera que quisiera abrir una tienda pudiera hacerlo. El entonces jefe de gobierno había señalado que lo hacía a favor de los locatarios de los mercados “para que ustedes también tengan la protección que se merecen y para que sea más justo y para que las familias que viven de vender, comprar, distribuir en La Merced, el mercado de Sonora, el de Jamaica, en el Ampudia tengan la protección que merecen.”
Cuánta insensatez inunda a los políticos cuando se aproxima la búsqueda de votos. Ebrard no ganó ni la postulación de su partido como candidato a la presidencia, pero dañó el interés público al evitar que ciertas empresas, más eficientes y con mejores sistemas de abasto, abrieran tiendas en lugares de alta afluencia. El resultado fue que los consumidores que vivían en las inmediaciones de estos mercados y que deseaban comprar en Walmart, Soriana o Comercial Mexicana tenían que desplazarse más lejos, o tenían que comprar forzosamente en esos mercados populares, a precios más caros y con una calidad dispar.
¿Habrá sentido Ebrard un retortijón por la resolución de la Suprema? Quizá. Por lo pronto, hay que celebrar que Miguel Mancera no está cortado con la misma tijera populista.
 
Twitter: @SOYCarlosMota