Opinión

El reto de la igualdad en política

“Cuando una mujer entra a la política, cambia la mujer; cuando muchas mujeres entran a la política, cambia la política”: Michelle Bachelet, presidenta de Chile.

La transformación de nuestro sistema político electoral, vía una iniciativa del presidente Enrique Peña Nieto, impone como acción afirmativa para garantizar la paridad de género en la vida política del país que en las listas de candidaturas para legisladores, tanto por la vía de mayoría relativa, como de representación proporcional a nivel nacional y local, estén conformadas por 50 por ciento de hombres y 50 por ciento de mujeres.

En tal sentido, en el proceso electoral 2014-2015, los diez partidos nacionales deberán registrar las candidaturas de 150 mujeres propietarias y 150 suplentes para diputaciones federales por el principio de mayoría relativa. De la misma forma, deberán presentar en las listas de representación proporcional de manera intercalada un hombre y una mujer tanto de propietarios como suplentes para la integración de 200 legislador@s por dicha vía.

En lo que respecta a las elecciones concurrentes, 320 hombres y 320 mujeres (más un candidato más, ya que son 641) de cada partido local que contienda buscarán un lugar en los 17 congresos locales.

Sin duda un logro invaluable que dista de aquel 17 de octubre de 1953, día en el que la mujer logra hacer realidad sus derechos políticos y alcanza el derecho de votar y ser votada.

Hace ya 61 años que las mujeres adquieren la categoría de ciudadanas, y en el primer proceso electoral en donde se aplicó dicha legislación tan sólo 20 mujeres participaron como candidatas, es decir, sólo 5.0 por ciento.

En estos 61 años los avances son innegables: seis mujeres han ganado ya gubernaturas; cerca de 38 por ciento por ciento de los espacios en el Congreso de la Unión están ocupados por mujeres; 11 por ciento de los espacios en el gabinete legal y ampliado del gobierno de Enrique Peña Nieto son del sexo femenino, y cerca de 7.0 por ciento están al frente de una administración municipal.

El cambio por una cultura de igualdad ha ido desmantelando el sistema patriarcal, generando un nuevo tipo de sociedad que debe ser representada.

En México, 52 por ciento de la lista nominal está conformada por mujeres. La lucha por desarrollarse de un “ambiente privado”, no menos complejo y desafiante, a uno público, demanda también que los hombres participen en aquel ambiente privado como un aspecto de corresponsabilidad. Políticas públicas que coadyuven a alcanzar la paridad de género cada día ganan terreno en los gobiernos, y a través de una mayor representación esto será posible. Debemos trabajar todos porque esta representación sea de calidad.

Desde aquí mi reconocimento a las mujeres que sin duda harán como ciudadanas y como candidatas un proceso diferente, una transformación en la política que genere una mejor sociedad y un mejor país.

Twitter: @SamuelAguilarS