Opinión

El reto de la informalidad


 
 
Uno de los supuestos de la reforma hacendaria es combatir la informalidad, pero en la opinión pública se percibe que en realidad no hay propuestas de fondo para combatirla, y que incluso los cambios planteados van en sentido contrario de esa intención.
 
 
En la presentación de la iniciativa del Ejecutivo, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, recordó que “60 por ciento de la población que trabaja está empleada en el sector informal”.
 
 
De acuerdo con datos del INEGI, la población ocupada en el sector informal de la economía mexicana ascendió a 29.3 millones de personas al cierre del segundo trimestre del año.
 
 
La cifra es muy significativa y representa 77 por ciento de los 38 millones de contribuyentes registrados ante el SAT, de los cuales 25.2 millones son asalariados y 12.8 millones, personas físicas.
 
 
Las propuestas
 
 
Para combatir la informalidad, la iniciativa presidencial plantea distintas acciones en varias vertientes.
 
 
“Un primer elemento, que es muy importante, es una revisión de las cuotas de seguridad social” de los trabajadores formales de bajos ingresos, dijo a EL FINANCIERO el subsecretario  de Ingresos de la Secretaría de Hacienda, Miguel Messmacher.
 
 
Explicó que hoy en día la cuota de seguridad social para una persona que gana un salario mínimo representa 30 por ciento de los ingresos del trabajador, por lo que “es una contribución sumamente alta”.
 
 
Además, a diferencia de la tasa del ISR, que es progresiva, en las cuotas de seguridad social la estructura es totalmente contraria para un trabajador de bajos ingresos.
 
 
En el tramo de ingresos en el que está la mayor parte de la gente en la informalidad, que gana entre uno y dos salarios mínimos, hay cuotas de seguridad social que son iguales a la tasa del ISR que pagan las personas físicas de mayores ingresos.
 
 
Por eso, “estamos bajando de manera muy importante las contribuciones de seguridad social para las personas de menores ingresos, para que esta gente pueda entrar al sector formal de la economía con mayor facilidad”.
 
 
Los mecanismos
 
 
Un segundo elemento, que también es importante en el proceso de formalización, es que desaparece la figura de pequeños contribuyentes, régimen conocido como Repecos.
 
 
Al desaparecer la figura, la fiscalización de las personas de bajos ingresos pasa de los gobiernos locales al SAT, el cual hará acciones más fuertes de fiscalización, dijo Messmacher.
 
 
Finalmente, se propone crear el Régimen de Incorporación, que “nos va a permitir decirle a la persona que hoy está en la informalidad que se le está ofreciendo un periodo de tiempo para integrarse” al sector formal.
 
 
La idea es que comience en el régimen con un cierto descuento con respecto a lo que tendría que pagar de ISR, pero claramente el monto que tendrá que pagar va a ir creciendo en el tiempo.
 
 
Al mismo tiempo, se le va a ofrecer acceso a la seguridad social, inicialmente también con un descuento, pero después, al paso de los años, va a tener que pagar exactamente lo mismo que pagan otros contribuyentes.
 
 
Las dudas
 
 
Pese a que las autoridades hacendarias aseguran que la reforma combate la informalidad, hay quien duda que genere incentivos para promover una mayor formalidad en la economía.
 
 
El Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) sostiene que no existen mayores propuestas para combatir al 60 por ciento de la PEA que se encuentra en la informalidad, fenómeno que crece “geométricamente”.
 
 
Para el Centro de Investigación para el Desarrollo AC (CIDAC), los cambios planteados por el Ejecutivo corresponden a reajustes de mecanismos tributarios en sentidos opuestos a la intención de combatir la informalidad.
 
 
El IMCP y el CIDAC, así como amplios sectores, coinciden en que la reforma recae en la misma base de siempre, la de los contribuyentes cautivos.
 
 
Tal percepción será válida y estará vigente mientras sólo 40 por ciento de la PEA participe en el sector formal y sea susceptible de fiscalizar, cuando casi 30 millones de mexicanos no están incorporados en ningún régimen fiscal.
 
 
Twitter: @VictorPiz