Opinión

El reto de Francisco

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Papa Francisco

Esta semana inició en El Vaticano el Sínodo de Obispos para la Familia. Una reunión de altos prelados y expertos en un total de 300 que estarán reunidos a puerta cerrada para reflexionar, revisar y en su caso, actualizar posturas de la Iglesia católica en torno a este tema. Se trata de una reunión preparada con dos años de anticipación que adelanta debates intensos sobre posiciones clave de la Iglesia.

Después de una exitosa gira internacional por Cuba y Estados Unidos, el Papa Francisco enfrenta tal vez uno de sus desafíos más fuertes con esta reunión que inevitablemente deberá abordar temas sensibles para los creyentes del mundo, pero sobre los cuales el propio Francisco se ha pronunciado de forma liberal y anti doctrina.

Una de las premisas sobre las cuales iniciará el Sínodo es el reconocimiento a la existencia de “familias diferentes” que no encajan en el concepto tradicional de la liturgia católica. Hoy existen en el mundo entero familias diversas, compuestas no sólo por divorciados y/o personas del mismo sexo, sino que se integran en comunidades abiertas y tolerantes, con hijos de primeros y otros matrimonios, nuevas parejas, etcétera.

Otra premisa será el tema del matrimonio y lo que hasta ahora la Iglesia y sus grupos más tradicionalistas insisten en considerar como indisolubilidad del vínculo. Según la Iglesia, los divorciados vueltos a casar que no hayan cumplido con el proceso de “anulación” frente al Tribunal Eclesiástico están imposibilitados para acceder a la comunión. Se les permite realizar otras funciones dentro de una comunidad, pero no comulgar.

Así pues, el Sínodo sostendrá lo que los vaticanólogos aseguran una reunión intensa, llena de debate y controversia, una confrontación clara, abierta, entre grupos de férreos conservadores, frente a grupos de prelados más abiertos y liberales.

En su mensaje de apertura el Papa Francisco llamó a dejar a un lado “convenciones personales y prejuicios” al tiempo que los invitó a permanecer abiertos a diferentes opiniones. Un claro mensaje de pluralidad, una señal de que Francisco está abierto a una era de gradual transición a posiciones más acordes con el siglo XXI.

Ese es tal vez el mayor desafío del encuentro de obispos: un Papa que en diferentes ocasiones se ha expresado ya a favor de la tolerancia y aceptación para con los homosexuales, así como de aceptar en el seno de la Iglesia a los divorciados –y sus nuevas parejas– como parte fundamental de la comunidad cristiana en el mundo. Sus antecedentes en Buenos Aires apuntan con claridad en esa dirección, cuando fue un arzobispo incluyente, tolerante, abierto a la diversidad del siglo XXI.

Los sectores más conservadores en Roma, los cardenales Erdo (Hungría) y Vingt-Trois (París) adelantan desde ahora un firme bloque de oposición a cambios que puedan contemplar las uniones entre personas del mismo sexo, o la tolerancia para con los divorciados sin anulación.

Este bloque espera del Sínodo una posición que reafirme la postura de la Iglesia en torno a la indisolubilidad del matrimonio y la concepción tradicional de familia, sin abrir puerta alguna a nuevas concepciones.

Los liberales, veladamente apoyados por el Papa, si bien concentrarán la atención en la familia como eje de la acción pastoral, estarán más encaminados a buscar graduales señales de apertura o, por lo menos, nuevas aproximaciones de la Iglesia a realidades extendidas, innovadoras, que superan por completo la visión social, cultural, judicial e incluso económica que El Vaticano ha tenido de la familia por siglos.

El discurso papal en el Congreso estadounidense, el mensaje político cargado de tolerancia y aceptación a nuevas realidades –como la migratoria, la violencia, un capitalismo humano, etcétera– se convertirán a partir de mañana en un crítico espejo para Francisco. El mundo tiene elevadas expectativas para comprobar si este nuevo Papa latinoamericano será capaz de impulsar un cambio auténtico en una institución ancestral que se rehúsa a ver el nuevo mundo con todas sus aristas, sus matices, sus formaciones transformadoras que cuestionan todos los días la doctrina tradicional.

Twitter: @LKourchenko

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