Opinión

El retiro de Afganistán, una operación costosa y compleja


 
 
El retiro de la mayoría de las tropas estadounidenses de Afganistán para fines de 2014 -actualmente hay cerca de 66,000, sin contar los efectivos aliados de la OTAN- será una operación peligrosa y compleja desde el punto de vista logístico, que consumirá 7,000 millones de dólares.
 
A diferencia de Irak, donde las fuerzas de ocupación salieron al cabo de ocho años en 2011 sin que la Casa Blanca pudiera arrancarle al premier chiíta Nuri el Maliki un 'acuerdo' para mantener alguna presencia militar, y donde 'la lucha se había detenido en buena medida', en la antigua Bactria "ciertamente todavía hay una insurgencia y una lucha activas y esencialmente estamos en contacto con el enemigo mientras hacemos esto", expuso a Bloomberg el secretario asistente del Pentágono para Logística y Disposición de Material, Alan F. Estevez.
 
Otra diferencia significativa es que Washington carece de retaguardia en Afganistán. En el caso irakí, antes de su embarque, acumuló material bélico (2 millones de artículos) en el vecino Kuwait -que se mantiene como una de sus principales bases en el Golfo Pérsico-, transportado por 20,000 camiones desde 92 bases. Esta vez, en cambio, el Departamento de Defensa planea enviar 60% de su inventario en Afganistán, sobre todo pertrechos no letales, atravesando el avispero pakistaní por tierra hasta el no menos riesgoso puerto de Karachi en el Océano Índico.
 
En represalia por los ataques de Estados Unidos sobre su territorio, donde opera el Talibán, sin incluir la misión de comandos que liquidó a Osama ben Laden, Pakistán ha cerrado sus dos principales garitas fronterizas con Afganistán entre noviembre de 2011 y julio de 2012, obligando a extender las líneas de suministro en Asia Central. 
 
La ruta sigue abierta, pero además de la constante inestabiidad pakistaní, tropas de Islamabad y de Afganistán han chocado en la zona limítrofe en los últimos días; la salida de EU puede efectuarse bajo fuego y el Ejército norteamericano, que posee en Afganistán materiales por unos 27,000 millones de dólares, se llevará todo lo que pueda a casa, apuntó Estevez.
 
Carrera
 
Primer funcionario federal de carrera que ocupa el cargo en el Pentágono (desde 2011), Estevez supervisa operaciones logísticas de alcance global, que ascienden a 170,000 millones de dólares cada año. Indicó que 80% de los bienes militares, que van desde fusiles automáticos hasta sofisticados aviones teledirigidos (drones), emprenderán el largo camino a casa; sin embargo, el equipamiento de apoyo a los cuarteles, como generadores de aire acondicionado y muebles, serán abandonados o destruidos, lo que significa que en los próximos años enormes hangares vacíos y los esqueletos de fortalezas se añadirán al inhóspito paisaje afgano, igual que los dejados por los soviéticos -como la gran base aérea de Bagram, cerca de Kabul-, tras su derrota en 1989.
 
Entre las grandes empresas que saldrán beneficiadas se cuenta A.P. Moeller-Maersk A/S, la naviera con sede en Dinamarca que maneja la mayor flota de portacontenedores; le siguen American President Lines, unidad de Neptune Orient Lines (Singapur) y Hapag-Lloyd AG, con sede en Alemania.
 
La guerra más larga en la historia de EU, detonada en 2001 tras el martes negro, ha costado más de 600,000  millones de dólares, junto a la muerte de 16,725 civiles afganos y 2,205 soldados estadounidenses. También han sido heridos 18,462 efectivos del Pentágono.
 
Ayer se sumaron al saldo trágico, en pleno corazón de Kabul, cuatro mercenarios ('contratistas') y 2 militares de EU, blanco de un ataque suicida reivindicado por Hezb e Islami, grupo radical encabezado por Gulbudín Hekmatyar, uno de los viejos 'luchadores de la libertad' que Washington financió y armó, como Osama ben Laden, para desangrar a la Unión Soviética en los años 80's.